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¿Por qué conocer nuestros valores es importante?, y una manera de hacerlo

Seguro que has oído mucho hablar de valores. Al menos, hace unos años estuvieron muy de moda y todos los coaches trabajábamos los valores con nuestros clientes. Me he animado a hablar sobre ello a raíz del tema de hace dos semanas, en el que hacía una reflexión sobre la frase que Silvia, de @goodthings.es me envió por privado y que dio lugar a un artículo titulado Valorar lo que tenemos ¿qué tiene que ver con ser o no ser madre?  . Este artículo dio lugar a una conversación muy chula en instagram. en la que surgió el tema de los valores. Por cierto, te animo a que te quedes hasta el final, no solo porque creo que el tema te puede ser muy útil, sino porque te voy a hablar un poquito de Silvia, y ya verás por qué…

Como te decía, el tema de los valores es muy útil, yo diría que clave para vivir de una manera más en paz con nosotras mismas y la vida que llevamos y me atrevo a hacerlo porque es un tema que, como coach conozco y he trabajado también conmigo misma, si no, no lo haría. Hay muchas formas de trabajar con ellos, unas, para mí, más útiles que otras, y yo te voy a compartir la que yo creo que es la más efectiva, sino ¿para qué? No quiero hacerte llegar más información inútil y de relleno. O te doy contenido útil, o no te escribo. Ni tú ni yo estamos para perder el tiempo, ¿no? Pues vamos allá. Déjame primero que te cuente, de una manera clara y concisa qué son los valores.

¿Por qué conocer nuestros valores es importante?, y una manera de hacerlo

by Pilar Herráez (Pocholate, la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

En primer lugar. Los valores no tienen nada que ver con la moralidad, con lo que está bien o mal son, y aquí cito una frase del libro “Principios del coaching coactivo” porque creo que lo explica de una manera muy clara y a la vez, bonita: “Los valores son las cualidades de una vida vivida plenamente de dentro a fuera”, ¡toma ya! ¿Se entiende? Es decir,

son como las guías, los principios (ojo, esto no tiene nada que ver con moralidad), aquellas cosas que hacen que nuestra vida, nuestro día a día tenga sentido, no por lo exterior, sino porque estamos viviendo lo que sentimos dentro de nosotras como cierto, como valioso, y lo reflejamos en lo que hacemos fuera,

¿me explico?

Y, ¿por qué son importantes los valores? Porque cuando tenemos claro en nuestra cabeza qué cosas dan sentido a nuestra vida, sabemos hacia dónde tirar, tenemos cierto orden, primero en nuestra cabeza y después se convierten en una especie de faro que nos avisa de si vamos por buen camino.

Pero, ojo, lo realmente importante no es saber cuáles son y ya. Esto se convertiría en una lista chula y ya está, poco útil ¿verdad?, como esas listas que muchas personas hacen con las cosas que tienen que hacer en la semana, o el mes o lo que sea y que pocas veces cumplen, o como la lista de propósitos de año nuevo que se queda en el papel como un recordatorio de lo que no hemos hecho. No, no queremos añadir más listas a nuestra vida, más información a nuestras cabecitas ya de por sí saturadas. Queremos cosas que nos ayuden de verdad a vivir mejor, ¿si? Vale, ¿entonces qué es lo realmente importante una vez que ya los tenemos? Pues, como dice una corriente de coaching que se llama “Coactivo”, honrarlos, ¿y qué significa esta palabra en relación con los valores? Pues, amiga mía algo tan simple, y no siempre fácil, como ser coherente con ellos.

Me explico, si yo sé que, para mí, un valor importante es la amistad, pero luego pasan semanas sin llamar a una amiga, sin quedar con ella porque siempre estoy muy ocupada, pues ahí no estaré honrando ese valor, no estaré siendo coherente con él, y ¿qué pasará?, pues que me sentiré fatal.

Y es que si para algo sirven de verdad los valores es para avisarnos, de si estamos viviendo de la manera que realmente queremos, para indicarnos si somos coherentes o no y esto, si estamos atentas lo sentimos muy fácilmente en forma de tensión, de estrés, de falta de energía. Yo te diría, cuando sientas que estás agobiada, que no sabes muy bien para dónde vas, que estás haciendo cosas, pero no te sientes ni satisfecha ni mucho menos feliz… ¡para! Y revisa tus valores.

Por supuesto, puede haber muchas cosas que revisar, y los valores no son la panacea, de hecho, no creo que esta señora tan nombrada exista, pero sí que te puedo asegurar, que revisarlos y ver si los estamos cumpliendo, por así decirlo, te ofrecen muchísima información de por qué estamos sintiendo malestar y ese ya es un gran paso

Sabes que me gusta ser muy clara y sincera, y que no me gusta el happy flower instagramero, de consejos y frasecitas del tipo “tú nena puedes con todo”, así que no te voy a decir que trabajar solo los valores te va a hacer más feliz y atención a esto, si tienes temas sin resolver, traumas (no tienen por qué ser muy graves, para cada persona una situación o episodio de su vida puede marcarle de una manera diferente)  o estás pasando por un episodio de estrés o ansiedad fuerte o depresión. Creo que estos temas hay que trabajarlos primero con una buena profesional. Pero si no te ocurre nada de eso y, simplemente, tienes esa sensación que te comentaba antes de no saber muy bien por dónde vas, de cierto agobio, falta de motivación, entonces, sí, trabajar los valores te puede aportar claridad, guía y motivación.

Bueno, pues ahora que ya tendrás más claro qué son, por qué son importantes y para qué sirve conocerlos y ser coherente con ellos, o eso espero, si no, dímelo y te lo explico de otra manera, vamos a ver cómo descubrirlos.

Hay distintas formas, una de ellas, que es elegirlos de una lista, ni la tengo en cuenta porque no suele ser real, ¿por qué? Porque vemos una lista con preciosos valores en ella, y solemos elegir aquellos que nos suenan bien y pasar por alto aquellos que tienen “mala prensa” por decirlo de alguna manera. ¿A quién no le gusta el valor “amor” si la propia palabra ya es bonita?, ¿y quién elegiría “fama” o “reconocimiento” ?, pues te aseguro que algunas personas no, porque de manera inconsciente asociamos muchas cosas positivas o negativas a ciertas palabras. Así que, si alguna vez vas a un coach y te saca una preciosa lista… ¡huye como si no hubiera un mañana!, no, en serio, quizás es un buen profesional, pero no el mejor para trabajar los valores. De verdad, no sirve. Lo he vivido como profesional y como cliente de otros coaches. Cuando hice la reflexión de mis valores de otra forma, vi, que pocos coincidían con los de mi preciosa lista. Bueno, pues voy a contarte una de las formas que más me gustan porque me parece primero que te da poco pie al autoengaño y segundo porque es una manera que invita a la reflexión y esto siempre nos aporta cosas muy valiosas. Antes una cosa importante, que se me olvidaba: ten en cuenta que para cada persona un valor puede significar cosas diferentes, por ejemplo, la palabra “integridad” para una persona puede significar practicar lo que se predica” y para otra “completo”, ¿me explico?. Ten esto muy en cuenta cuando hagas el ejercicio. Vamos allá, por cierto, si eres suscriptora te enviaré un audio con este mismo ejercicio guiado y más extenso, como si estuviéramos haciéndolo juntas😉

Piensa en aquellos momentos especiales en los que la vida te pareció gratificante, bella, que te conmovió, aquellos momentos en los que sentiste “wow, esta vida es una maravilla” y hazte estas preguntas:

  • ¿Qué estaba ocurriendo exactamente?
  • ¿Quién había?
  • ¿Qué cualidades estaban presentes?
  • ¿Qué emociones?

Imagínate que sentías alegría, paz, conexión…lo que sea, eso ya te da una pista, empieza a anotar todas esas palabras que definen cómo te sentías en ese momento  porque, muy probablemente, ahí estén tus valores. Después, teniendo en cuenta lo que te comenté de que una palabra puede significar cosas diferentes para cada persona, desgrana lo que cada uno significa para ti y quédate con lo que realmente sientas que lo define.

Esta es una de las formas que más honestas me parecen y más efectivas, te lo aseguro.

Está claro que trabajar con algo así es mejor hacerlo con alguien que no seas tú misma y que un buen coach que te guíe te puede hacer que los descubras más fácilmente porque te guiará con preguntas para que tú misma saques las conclusiones de eso que estás contando, pero si te comprometes a ponerte un rato cada día, con sinceridad, sin interrupciones, tú misma puedes descubrirlos, quizás necesites más tiempo, pero lo puedes conseguir. Yo desde luego te animo a que lo hagas porque merece mucho la pena.

Si lo haces y tienes alguna duda sobre los valores, o sobre este ejercicio que te propongo, aquí me tienes y en la medida de lo posible, yo trataré de ayudarte.

Y si te ha interesado el tema y quieres saber más, o quieres que te cuente más formas de descubrir tus valores, de trabajar con ellos para que te sirvan de guía o cualquier cosa que se te ocurra, por favor, coméntamelo porque ya sabes que siempre estoy creando contenido para ti, pero si no sé exactamente que te hace falta, que te resulta útil o que no, pues estaré dando palos de ciego, malempleando mi tiempo y malgastando el tuyo, y la vida tiene tantas cosas para hacer que no queremos eso, ¿verdad?

Pues lo dicho, espero tus preguntas, comentarios, peticiones, en los comentarios del blog, o por mensaje privado, correo, redes…ya sabes.

Pero no te vayas todavía, que quiero contarte un poquito más sobre Silvia, porque es el ejemplo clarísimo de que el topicazo de que a las mujeres que no somos madres  no nos gustan los niños es falso. Silvia, rompe totalmente con ese estereotipo o juicio porque su marca Good Things está destinada a los bebés, ¿cómo te quedas? Silvia vende productos hechos por ella para poder ofrecer a las mamás el momento más feliz de su vida en forma de cuadro de nacimiento con los datos de su bebé además de otros complementos. Silvia dice que siempre supo que no quería ser madre, pero le gusta coger un bebé en brazos y hacerles carantoñas. ¿Te das cuenta? Quizás le producen ternura, ¿por qué no?, y esto es solo una suposición, quizás entre los valores de Silvia esté la ternura, pero esto no significa que tenga que vivir ese valor solo desde la maternidad. Como decíamos en el podcast anterior, primero una sabe cuáles son sus valores y después, adecúa su vida a ellos, y esto significa que un mismo valor puede vivirse desde la maternidad o la no maternidad, ¿no te parece? Bueno, nada más, pero me parecía muy importante presentarte a Silvia porque desde que la conocí por instagram me llamó muchísimo la atención, no porque a mí me parezca raro que una mujer sin hijos se dedique al mundo infantil, sino porque me pareció una muestra más de que los tópicos y los estereotipos están ahí para desafiarlos, y ella lo hace. Si tienes sobrinos o amigas que tienen hijos, échale un vistazo a su web 😉

Nada más, muchas gracias por escucharme / leerme y ¡hasta pronto!

Un abrazo

Valorar lo que tenemos ¿qué tiene que ver con ser o no ser madre?

Cuando digo que Pocholate es para todas las mujeres sin hijos y que todas podéis aportar, opinar y sugerir lo digo de verdad. Y por eso estoy tan contenta y agradecida porque Silvia de @goodthings.es me enviara un mensaje con un texto que había encontrado en Instagram, una reflexión y me sugiriera escribir un post sobre ello. (Por cierto, Silvia y su marca es un ejemplo claro de que no ser madre ni querer serlo no es sinónimo de odiar el mundo infantil, te invito a  que visites su web, te dejo el link más abajo) La frase era:

“La maternidad te cambia la vida es cierto, sí. Te enseña lo que es importante de verdad y también te enseña a valorar más lo que tienes…”

Y su reflexión: “Es como si no supiéramos lo que es importante de verdad, ni valorar lo que tenemos… ¿hay que ser madre para eso?”

Esta pregunta que se hace Silvia, nos la hacemos muchas, ¿a que sí? Y como sé que es así y ella me propuso que hablara del tema, ¡pues dicho y hecho! Aquí te comparto mi opinión, así que, si te interesa, sigue leyendo o dale al audio (ya sabes que también lo tienes en Ivoox y Soundcloud)

Valorar lo que tenemos ¿qué tiene que ver con ser o no ser madre?

by Pilar Herráez (Pocholate, la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

Para mí obviamente, la respuesta a si hay que ser madre para saber lo que es importante de verdad y valorar más lo que tienes, es un rotundo y claro NO. Me considero una mujer que sabe lo que le importa en la vida y no he necesitado la maternidad para ello, como tampoco la he necesitado para valorar lo que tengo. Por supuesto sí estoy de acuerdo en que la maternidad te cambia la vida ¿cómo no si pasas a tener que cuidar a otra persona que no eres tú y que durante muchos años depende de ti, y a tener un vínculo de por vida? Eso emocional y mentalmente tiene que ser una revolución, sin hablar de los cambios que tendrá tu vida para siempre. Pero que te enseñe lo que es de verdad importante o a valorar lo que tienes… ¡pues depende!, ¿y de que depende?, como dice la canción, pues de cada una, claro.

Pero quería ir más allá, porque esta respuesta podría parecer la opinión de una mujer para la que la maternidad nunca fue prioritaria ni importante, y que quiere defender esta opción de vida, y nada más lejos de la realidad. Yo no quiero defender mi opción, nuestra opción, yo quiero que se respete, punto. No quiero que mi respuesta se clasifique de poco objetiva, o se vea como una generalización más porque precisamente eso es lo que no queremos, ¿no?, así que le he dado muchas vueltas al tema para contarte por qué creo de verdad, que esta afirmación es incorrecta.

Para ello me planteé la reflexión contraria, es decir, imaginé que yo, o cualquier otra mujer sin hijos, escribimos algo así: “La no maternidad (el no ser madre) te enseña lo que es importante de verdad y también te enseña a valorar más lo que tienes” Para empezar, si veo esto, así tal cual, en plan generalizo y me quedo más ancha que pancha, cuanto menos pensaría que vaya tontería.  Pero esto lo hice por algo. Te sigo contando. Me dije esto y realmente me tomé muy en serio esta reflexión, y siendo completamente sincera conmigo misma me di cuenta de que, al menos para mí, es falsa.

El no ser madre no me ha enseñado lo que es importante para mí, más bien la reflexión de lo que para mí es realmente importante, me ha llevado a la decisión de no serlo y esto es muy diferente.

Es decir, para mí hay unos valores importantes en mi vida que se expresan a través de esa opción. E imagino que para la mujer que escribió esta frase sobre la maternidad, hay una serie de valores que ella vive a través de su opción: la maternidad. O sea, creo que 

tanto una como otra opción no son las catalizadoras que nos enseñan lo que es importante para nosotras, sino que es la manera a través de la que vivimos esos valores importantes.

En cuanto a lo de valorar más lo que tenemos, me pregunto ¿cómo influye el ser madre o no serlo en que valore más mi salud, mi pareja, mi casa, mis amigos, mi familia…? Pues, la maternidad, no lo sé porque no la he vivido, aunque seguro que para alguna mujer hay alguna relación y será suya, única y diferente. Y en cuanto a la no maternidad pues, sinceramente, se me ocurren muchas cosas que valoro, pero no sé en qué medida el hecho de no ser madre tiene algo que ver en ello, ¿tiene algo que ver el no haber parido con que valore a mi marido?, ¿tiene que ver el que no tenga un bebé con que valore mi salud?, ¿tiene que ver el que no tenga un hijo con que valore a mis amigos? No sé cómo lo ves tú, ya te digo que es mi opinión y cómo yo lo siento.Para mí, se trata de cosas y personas que valoro por sí mismas, por lo que aportan a mi vida, por lo que me hacen sentir, su valor no depende de mí opción.

Lo que sí sé es que el hecho de no ser madre no quiere decir que no sepamos valorar lo que tenemos, ¡por favor! 

La verdad es que me fastidian este tipo de verdades absolutas, cuando es tan sencillo como ser respetuosa y decir que para ti la maternidad es… ¡la pera limonera!

Volvemos a lo de siempre, a la importancia de cuidar las palabras. No podemos dar nuestra opinión como si fuera una verdad absoluta, no señoras, porque de ahí viene el que prolonguemos toda clase de estereotipos, juicios etc. Me parece muy bien que para esta mujer la maternidad le haya enseñado lo importante, pero ¿no sería más acertado y realista haber añadido un “en mi opinión” o un “para mí”? …no sé…ya sabéis que, para mí, y recalco esto, las palabras son muy importantes porque son las que se convierten en creencias y estas generan todo tipo de juicios y opiniones.

Y, por otro lado,  no nos olvidemos, una vez más, de todas las mujeres para las que no ser madre no fue algo elegido, sino impuesto por la naturaleza, ¿cómo deben sentirse ante una frase así? Si están aún sufriendo el dolor que les habrá provocado enfrentarse a esa realidad, estas especies de verdades universales podrían generarles aún más dolor. ¿Por qué?, pues porque como es algo que han deseado, leer esta “verdad absoluta” les puede llevar a creer que no van a aprender lo que es importante en la vida y valorar lo que tienen, y esto, les va a quitar fuerza para centrarse en aceptar su realidad, superarlo dándose cuenta de que esa opción no elegida, quizás  pueda ser la que les lleve a aprender que hay otras cosas importantes en su vida y a valorar más las que ya tienen.

Bueno, esto es lo que yo pienso, pero ¿qué opinas tú?, me encantaría saber qué es lo primero que te viene cuando lees frases como esas y, sobre todo, si crees que el hecho de no haber sido madre, tanto si lo has elegido como si no, te ha hecho que valores más lo que tienes o te ha enseñado lo que es importante.

Muchas gracias por leerme, ya sabes que me encantará saber de ti, para lo que puedes dejar un comentario en el blog, o en las redes, que tienes más abajo.

Un abrazo y ¡hasta pronto!

Web de Silvia: Goodthigs 

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