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Cuando tú no quieres ser madre y tu pareja quiere hijos

Lógicamente lo más recomendable, para evitar futuros disgustos y problemas es tratar este tema al principio de la relación, sobre todo, si tienes muy claro que tu “no quiero hijos” no es algo temporal, no es “ahora” o “de momento” no quiero hijos, sino que sabes que no deseas ser madre, sea por lo que sea.

Puede ocurrir que él te diga que no pasa nada, pero no sea así, y que tenga la esperanza de que un día tú cambies de opinión. Esto también hay que tratarlo y dejarlo muy claro, decirle que no es algo pasajero, sino que tú sabes que no quieres ser madre, y pedirle que no espere cambiarte, ni se haga falsas ilusiones o se cree falsas expectativas porque sólo conseguirá frustrarse y contribuir a que la relación no funcione.

Una vez puestas todas las bases de la relación, puede ocurrir que la relación se termine. O puede ocurrir que decidáis seguir adelante, aún sabiendo que este tema está entre vosotros y que os va a generar conflicto más tarde o más temprano. Así que, si no quieres alargar lo inevitable, que es enfrentarse a ese tema, lo más sano es hablarlo desde el principio, ¿no crees?

Pero si no ha sido así y el tema surge más adelante, ¿qué puedes hacer? Pues sigue leyendo o escuchando y te cuento.

Cuando tu no quieres sr madre y tu pareja quiere hijos

by Pilar Herráez (Pocholate, la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

Como te contaba, lo mejor es hablar este tema tan importante al principio, pero ¿qué pasa si esto no se habló, pero surge en un momento dado?

Pues que puede ser causa de mucho dolor, conflicto, confusión, y cuanto antes te enfrentes a ello, mucho mejor para ambos. Ni yo ni nadie te podemos dar una solución mágica. Primero porque no la tengo, ni creo que nadie la tenga. Decirte algo como una verdad absoluta sería una irresponsabilidad por mi parte. Segundo porque cada persona y cada pareja son un mundo y por lo tanto, las situaciones, lo que les funciona, es diferente, no hay pastillas mágicas para todos.

Dicho esto, lo que sí puedo hacer es ayudarte a que tú tomes la decisión que quieras tomar, desde la seguridad en lo que quieres y desde el amor hacia ti misma. Y para esto voy a emplear mi experiencia como coach, porque personalmente no es un tema con el que yo haya tenido que enfrentarme.  ¿Y cómo puedo ayudarte?, pues te propongo una serie de preguntas que te invito a que contestes con sinceridad y calma, y para eso, necesitas encontrar un momento en el que vayas a estar sola y tranquila, en el que sepas que nadie te va a interrumpir. Te invito a que te rodees de un ambiente que te haga sentir segura y tranquila, quizás unas velas, quizás música suave, quizás un incienso, quizás un té…no sé, lo que te haga sentir que estás a salvo y te aporte calma. A lo que me refiero es que vas a tratar un tema muy importante para vuestra relación, y necesitas darte tiempo y espacio.

Una vez que tengas el momento y el espacio, tómate un tiempo para leer cada una de estas preguntas y contestarlas, te recomiendo que lo hagas por escrito y con sinceridad, esto es muy importante. Nadie las va a leer si tú no quieres, así que, siéntete libre de escribir lo que te salga.

Obvio decir que la primera pregunta es:

  • ¿Sigo estando segura de que realmente no quiero ser madre? Para este artículo doy por hecho que lo tienes claro, si no es así, estoy trabajando en otro artículo para ayudarte en esa decisión. De momento leer o escuchar estos artículos anteriores sobre los valores, te puede dar muchas pistas. Al final de la página tienes todos los links. Pero, como te decía, para este artículo voy a dar por hecho que lo tienes claro. Aún así, te recomiendo que te formules la pregunta del principio, porque todas tenemos derecho a cambiar de opinión. Pero, cuidado, no te dejes llevar por el miedo a perderle, porque tener un hijo para mantener una relación, es la peor solución posible. Estarás siendo deshonesta contigo, con tu pareja, traerás a un ser humano al mundo, que por mucho que después puedas quererle, vino desde el miedo a perder, no desde el amor. Y, en el peor de los casos, que los hay, tú puedes sentir resentimiento hacia esa personita. No, no es egoísta ni de mala persona, es una emoción que ocurre más de lo que muchas veces las mujeres quieren reconocer. De hecho, Orna Donath, una socióloga israelí, escribió un libro llamado “Madres arrepentidas” en el que entrevista a mujeres que lamentan haber sido madres. Así que, no sería tan raro que te pasara, y no queremos que después esa persona pequeña te caiga mal, ¿verdad?

Si la respuesta es que has cambiado de idea, que ahora te vuelve loca ser madre, pues ¡ya está! Se terminó el problema.

Si la respuesta es que no te hace especial ilusión, pero tampoco te importa…umm, yo me lo pensaría más, incluso pediría ayuda profesional si no eres capaz de ver tú misma qué pasa, porque hay veces que el miedo a perder es tan grande que nos engañamos y es bueno que alguien te acompañe y te haga las preguntas adecuadas, aquellas que tú misma ahora no te atreves a hacerte o a responder. Aun así, te sugiero que continúes con el resto de las preguntas. Quizás te aporten claridad. Si no, ya sabes, mi recomendación es que busques ayuda.

Si la respuesta es un rotundo “no”, si sigues segura de que no quieres ser madre, entonces continúa preguntándote:

  • ¿Cómo me siento respecto a esta situación? Por ejemplo, me siento frustrada, me siento enfadada, me siento engañada…lo que sea

  • ¿Qué hay detrás de cada una de esas emociones? Por ejemplo: Me siento enfadada porque yo ya se lo dije muy claro y mira ahora. O me siento triste porque esto nos separa …

La intención es que viendo lo que sientes y el motivo, entres en contacto con ello, lo reconozcas y así, no lo utilices como arma arrojadiza en el momento de tener la charla con tu pareja, sino que puedas utilizar eso que acabas de escribir, de reconocerte, para introducirlo en la conversación.

Seguimos:

  • ¿Qué espero de mi pareja? ¿Espero que cambie él de idea?  . Al igual que tú quieres que él no te pida algo que va en contra de tus valores, a él tampoco le gustará que tú lo esperes de él. Tenlo en cuenta para la conversación.

  • ¿Qué ocurre si no cambia?, ¿hay alguna forma de llegar a un acuerdo? Claro, esto es difícil si vuestras posiciones siguen siendo radicalmente opuestas. O alguno cede, y esto puede tener consecuencias o el tema pinta mal.

  • ¿Estoy preparada para escuchar lo que tenga que decirme con calma y manteniéndome segura? Es importante que, si tienes clara tu postura, no te dejes llevar por sus miedos, sus promesas…quiero decir, es fácil, porque si estáis juntos es porque os queréis, que haya mucho miedo a la separación, y que se pueda utilizar el chantaje emocional para evitarla. Si te vas a dejar convencer, que no sea porque no lo veas venir, sino por decisión propia, ¿me explico?

  • ¿Qué es lo peor que puede pasar si él sigue insistiendo en tener un hijo?, ¿Estoy preparada para aceptarlo? ¿Lo peor será que nos separemos?, ¿Qué yo ceda?, ¿Qué sea él el que ceda? Es importante que contemples cada una de las posibilidades para saber de antemano cómo puedes sentirte, a qué te vas a enfrentar, las consecuencias de ello y si estás preparada. Recuerda que no tienes por qué decidirlo ahora, a no ser que tu pareja te esté apremiando, en cuyo caso, estás en tu derecho de pedirle tiempo.

Una vez que tengas todas las respuestas, plantéate una conversación tranquila con él. Prepárate para ello, no saques la conversación en un momento que veas que él no va a estar receptivo, o que tiene prisa, busca el momento adecuado.

Es una conversación muy importante porque se trata de una decisión que sí o sí cambiará vuestra vida para siempre, pero precisamente por eso necesitas tenerla. Cuanto más lo alargues peor.

Como te dije, no tengo la solución al tema, ni yo ni nadie, solo tú y tu pareja, pero espero que estas preguntas al menos te ayuden a saber si tu decisión sigue siendo firme, y a enfrentarte a esa conversación que sabes que debes tener, desde otro punto, con más calma, menos expectativas y menos exigencias. Ese al menos es mi deseo.

Me encantará saber si te ha servido, así que estaré esperando con los brazos abiertos que me escribas y me lo cuentes, si te apetece. Y si tienes alguna duda, aquí estoy para tratar de aclarártela. Mucha suerte.

Un abrazo y ¡hasta pronto!

Foto de Christiana Rivers para Unsplash

Links a artículos a artículos sobre Orna Donath y su libro “Madres arrepentidas”

Las 15 frases más absurdas, ridículas, dañinas o entrometidas que todas mujer sin hijos ha escuchado

Hace unas semanas lancé esta pregunta en Instagram: ¿Cuál es la frase más absurda, ridícula, dañina o entrometida que te han dicho cuando dices que no eres madre o que no quieres serlo? Y recibí toda una variedad de respuestas, todas ellas llenas de tópicos y creencias que pululan por ahí, generación tras generación y que muestran que, cuando no hay argumentos reales, cualquier opinión vale. ¿Quieres saber cuáles son? Pues sigue leyendo o dale al play.

Las 15 frases más absurdas, ridículas, dañinas o entrometidas que todas mujer sin hijos ha escuchado

by Pilar Herráez (Pocholate, la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

Como te decía recibí una buena cantidad de respuestas, algunas de ellas se repetían, por tópicas y típicas, así que después de tener en cuenta solo las que eran diferentes, quedaron 15 perlitas de esas que a veces te dejan sin saber qué decior (por cierto, hablé de ello y te dí unas cuantas herramientas en este audio cómo enfrentarte a los juiccios y responder a las preguntas indiscretas).

Antes de que sigas leyendo o escuchando y como no sé si eres una de las mujeres que me siguen y que colaboraste en esta encuesta, o acabas de llegar al blog o a este canal, quiero avisarte de que el tono de este artículo es bastante irónico o incluso puedas ver algún sarcasmo. El motivo no es, ni mucho menos,  crear polémica. Te aseguro, por si no me conoces, que no es mi estilo, sino tratar de quitarle hierro al asunto poniéndole un toque de humor, para no añadirle más peso al tema, más gravedad. Y no es que no me tome el tema en serio, de hecho, como te he dicho antes, publiqué un audio con un artículo, hablando del tema y ofreciendo posibles respuestas para que estas opiniones y juicios no nos dañen, pero el caso de hoy es diferente. Es simplemente mostrar todas las frases que vosotras mismas habéis compartido y verlas desde otro punto para que así, si volvemos a escucharlas, quizás ya no nos molesten lo más mínimo. ¿De acuerdo? Por favor, no te lo tomes de otra manera, o bueno, haz lo que quieras, pero yo ya te he dicho cuál es mi intención. Empezamos.

  1. Si no tuviéramos hijos, ¿quién cotizaría para nuestra jubilación?

¡Qué razón tan altruista! ¿verdad? Pensar en tener un hijo para que pague mi jubilación y la tuya me hace sentirme una gran persona. Que el tema de las pensiones va a estar chungo, es algo que todos sabemos, pero traer una persona al mundo para que de viejecita no nos falte de nada, es cuanto menos, egoísta (anda, justo de lo que nos tachan por no tenerlos) En fin, que más vale que quién piense así ponga su mente y su energía en buscar soluciones para su futuro, en lugar de esperar que los demás se lo solucionen.

2. Anímate a tener, así nuestros hijos serían amiguitos.

Supongo que esto nos lo diría una amiga, en cuyo caso, es muy probable que nuestros hijos se conocieran y pudieran llegar a llevarse bien, de ahí a ser amigos…¿quién sabe?, ¿por qué deberían tu hijo y el mío ser amigos?, ¿y si se caen mal?, ¿y si no tienen nada en común?, en cualquier caso, no me parece una razón de peso para traer un niño a este mundo querida. Creo que ya hay muchos niños que pueden ser amiguitos de tu hijo.

3. Algo habrás hecho para que Dios no te los mande. 

Esta me parece cruel donde las haya. La leo y me imagino a la típica señora rancia, vestida de negro, católica, apostólica y romana, amargada de la vida…sí, lo sé, me estoy explayando, pero es que algo así, no lo puede decir una buena persona. Más le valdría reflexionar sobre el concepto de dios que tiene, porque si existe, que no lo sé, no creo que sea un ser tan cruel. En fin, me deja sin palabras. Me imagino a la mujer que le han dicho esto, y una de dos, o se quedó echa polvo, o la mandó a paseo, porque tiene tela la frase. Cuidado con las palabras.

4. Si nadie tuviera hijos, la humanidad se extinguiría.

Claro, si, es que somos tan pocos en el mundo…¿esta persona no lee que estamos superpoblados?, ¿qué lo que ocurre es que más bien sobramos? En cualquier caso, también se extinguieron los dinosaurios, ¿no? Quiero decir, que no creo que si nos extinguimos sea precisamente porque algunas mujeres no tengamos hijos. ¿Nada que ver el maltrato al que sometemos a la tierra? en fin…

5. Es que (tener hijos) es ley de vida.

Esta persona debe tener un libro que yo desconozco, ¿tú conoces algún libro que hable de “Las Leyes de la Vida”? ¿Cuántos capítulos tendrá?, es que me parto con estas tonterías de verdad. Y, por otro lado, si lo piensas es muy triste. Triste que algunas personas tengan ideas tan cerradas y tan cuadriculadas de cómo hay que vivir la vida en pleno siglo XXI, y luego vamos de modernos. Pues muy bien señora o señor, cumpla usted con su ley, y déjeme a mí con las mías, ¿si?

6. Este pueblo necesita niños, se está despoblando

Y no tiene nada que ver el que no haya trabajo o una forma de ganarse la vida fácilmente, o que esté lejos de lugares en los que sí hay recursos ¿verdad? Si no que tiene que ver con el que una mujer en concreto,  no tenga hijos. Y, además, vaya carga para el pobre bebé, traerlo con la obligación de quedarse en el pueblo, le guste o no, para que esta persona se quede tranquila de que su pueblo va a tener una persona más, ¡para partirse!

7. Entonces, ¿qué sentido tendría la vida?

Aquí entramos en el gran misterio del sentido de la vida…¡ay madre!, pues la vida tiene el sentido que tú le quieras dar. Para ti querida o querido, quizás el sentido de tu vida es procrear y para mí a lo mejor es viajar libre como una mariposa. Mejor mírate lo que tú deseas para tu vida, cuales son tus valores, cómo das sentido a tu vida, y déjame a mí con el sentido de la mía.

8. No quieres ser madre y estás criando.

Esta frase la escuchan las mujeres que no tienen hijos, pero viven con parejas que sí los tienen. ¿Qué tendrá que ver una cosa con otra? Una mujer puede no querer hijos propios por muchos motivos, y aún así convivir y colaborar en la crianza de los de su pareja. No creo que sean cosas comparables. No eres su madre, así que, querida persona, estoy siendo fiel a mi decisión de no serlo, tranquila. Ya puedes dejar de preocuparte por mi coherencia y preocuparte de la tuya.

9. Una pareja sin hijos es como un jardín sin flores.

Esta de absurda es que solo me hace reír. Esto es como comparar churras con merinas ¿o como se decía eso?  mezclar churras con merinos, no sé. De todas formas, para gustos colores, porque hay jardines muy bonitos sin flores. Yo le diría que echase un vistazo por internet para que vea que sin flores un jardín también puede ser precioso..

10. Cuando quieras tenerlos te vas a arrepentir.

Esta la debe decir una adivina o adivino, casi me aventuraría a decir que es una mujer. Los hombres, en general, y según mi experiencia, no dicen esto. Pero da igual, el caso es que da por hecho que quieres tenerlos en algún momento futuro. Y si me arrepiento, ¿qué? Pues anda que no tenemos cosas para hacer y experimentar, si las hiciésemos todas por no arrepentirnos, ¡no daríamos abasto! Con la diferencia de que, si me pongo a estudiar chino y luego me arrepiento, lo puedo dejar, pero si traigo una persona al mundo, y después me arrepiento…no hay devolución posible.

11. Ya cambiarás de idea.

¿Sí, de verdad? Otra pitonisa de tres al cuarto. ¿Por qué tendría que cambiar de idea?, ¿acaso crees que no sé reflexionar para tomar decisiones? Quizás es que tú no tienes claras tus ideas y crees que a mí me pasa lo mismo. De nuevo, dando por hecho que en algún momento toda mujr debe desear ser madre. Y si cambias de idea, pues cambias de idea, pero te estoy diciendo que ahora no.

12. ¿Y qué legado vas a dejar?

Esta es una de mis favoritas. Una que yo misma he escuchado, junto a la del jardín. Y encima me la dijo un amigo. ¡Flipé! Le podía haber dicho, de hecho, mientras respiraba hondo una voz en mi cabeza gritaba por decirlo, pero me contuveque mejor no dejar ningún legado que un hijo como el suyo que es uno de esos niños maleducados, que pega a todo niño o niña que se le pone por delante, un bruto, vamos, pero no, no se lo dije. Le dije que legados hay muchos, no tiene por qué ser un hijo y que además a mí, no me preocupa demasiado lo que dejaré, ¿por qué iba a hacerlo si yo ya me habré ido? Y, en cualquier caso, creo que el tema del legado está sobrevalorado. Esto da para mucho, pero no es el momento.

13. Si tus padres hubieran hecho lo mismo, tú no existirías.

¿Y?, quiero decir, pues si no existo, no existo, no estaría ahora mismo escuchando esta chorrada. No es algo que yo elegí (aunque a algunas corrientes new age les encante decir que sí) o al menos, no soy consciente de ello. Además, esto depende de cómo te vaya pues quizás es para agradecer o no.

14. ¿Qué pasa, que no te gustan?

Típica frase donde las haya. Si hiciera una encuesta de las mujeres que hemos escuchado esta respuesta cuando decimos que no somos madres o que no queremos serlo, estoy segura de que el porcentaje se acercaría al 100%. Esto es como decir que la razón más importante para ser madre es que te gusten los niños, ¡toma ya! ¡Como si no hubiera cosas mucho más importantes en las que pensar para decidirte a ser madre! Claro, así pasa, que hay mujeres que los tienen y se agobian, o se arrepienten, ¡normal! Son muchas cosas a tener en cuenta, no solo que te parezcan monos o incluso encantadores. Y, por otro lado, ¿qué pasa si no me gustan?, ¿por qué esta frase siempre parece que esconda una segunda parte que nadie nombra, pero se respira y que sería algo así como “¿qué pasa, que eres tan bruja malvada que no te gustan?”. Aquí también habría para otro post.

15. Todavía eres joven.

Esta es muy graciosa cuando ya no eres tan joven. Casi siempre te lo dicen señoras mayores que te ven como si fueras una cría, aunque hayas pasado los 40. En el fondo, es un chute de autoestima jajaja. Yo antes, ilusa de mí, contestaba “no se crea que ya no soy tan joven” y entonces la señora me preguntaba y al decirle mi edad me respondía “ah, pues no, entonces no puedes pensártelo mucho que se te va a pasar el arroz”, ¡Toma!, otra frasecita, eso por dar explicaciones. Así que ahora, simplemente sonrío y callo.

Bueno, pues esto es todo por hoy. Espero que te hayas reído un poquito porque de eso se trataba, de quitarle hierro al asunto, de frivolizarlas tanto que pierdan fuerza y, bueno, depende del grado de “melapelismo” como dice Èlia de @sierrasalvaje, que tengas quizás te sirvan de inspiración para tener una respuesta preparada en caso de que te lancen alguna de ellas.

Me encantará saber qué te ha parecido y, si quieres compartir alguna más, ¡será muy bienvenida!

¡Hasta pronto!

PANK: ni solteras amargadas, ni exitosas pastosas

Hoy empiezo con una serie de artículos que quiero dedicar a explicarte de dónde vienen los distintos nombres que existen para definir las peculiaridades de las que no somos madres (NoMo), qué significan (aunque esto ya te lo conté en el primer post que escribí), quién los creó, y hablarte de otros blogs que existen. ¿Empezamos?, pues sigue leyendo o dale al play;)

La verdad sobre las PANK

by Pilar Herráez (Pocholate, la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

Empezamos con las PANK. El término fue creado en el año 2012 por Melanie Notkin, una canadiense experta en marketing, soltera y sin hijos que un día fue a buscar un regalo para sus sobrinos y no sabía qué podría gustarles. Como muchas de nosotras no tenía ni idea de las inquietudes de los niños. Entonces pensó que debía haber más mujeres en su misma situación y creó una comunidad digital de tías a las que les gusta sorprender a sus sobrinos con planes chulos y la llamó Savvy Auntie, que fue todo un éxito y sigue siéndolo. Y así empezó el movimiento PANK, por llamarlo de alguna manera.

En Estados Unidos en un estudio de 2011 se llegó a la conclusión de que 1 de cada 5 mujeres eran Pank. Quién sabe las que sean ahora. No he podido encontrar ningún estudio, que nos diga cuántas somos en España, una pena.

Aquí el movimiento Pank no ha calado aún mucho, ya que, como te contaba en este artículo, la mayoría de las publicaciones han traducido publicaciones extranjeras sobre el tema sin tener en cuenta las características de las Pank en España, y eso ha hecho que no nos sintiésemos identificadas, aunque es cierto que hay una persona que se está esforzando mucho para que esto no sea así y que está creando una verdadera comunidad aquí, (te lo cuento más abajo). Si buscamos información sobre las PANK nos encontramos con una serie de artículos que hacen un retrato muy estereotipado e irreal de las mujeres que no somos madres pero sí tías, sobre todo esos que hablan de cómo tal o cual famosa es una Pank que se ha gastado no sé cuánto dinero en su sobrina comprándole un Dior, y no quiero decir que esas mujeres no sean PANK, el problema es que en la inmensa mayoría de los artículos sólo se habla de esas Pank que tienen mucho dinero y hemos llegado a relacionar ser una “tía profesional sin hijos” con “ser una tía pastosa” y no es así queridas mías.  Y es que se han empeñado en relacionar “profesional” con “ganar mucho dinero” y ya me dirás que tiene que ver una cosa con otra. Podemos encontrar artículos en los que a la traducción de la palabra “tías profesionales sin hijos” se le han añadido frases como “mujeres de éxito”, “mujeres con ingresos muy por encima de la media” además de imágenes de famosas actrices de Hollywood o mujeres reconocidas internacionalmente por distintos motivos, para referirse a esa característica de “profesionales” y, claro, así no hay quién se sienta identificada, ¿no crees? Y yo me pregunto, ¿acaso ser profesional es un atributo exclusivo de las mujeres de “éxito”, o de las que ganan muchísimo dinero?, es más, ¿qué significa tener éxito? Para algunas de nosotras “éxito” será ganar mucho dinero y para otras será trabajar sin jefe llevando una pequeña marca en la que tú te lo guisas y tú te lo comes, o hacer pan con tus propias manos y venderlo porque con eso te sientes feliz, por poner un ejemplo. El éxito tiene que ver con tus valores y tiene significados muy diferentes según la persona. Por otro lado, lo de tener ingresos muy superiores a media, de nuevo lo mismo, ¿qué tiene que ver ser profesional con la cantidad de dinero que ganes?, en fin, creo que ya ves a lo que me refiero, ¿no?

Si simplemente nos ceñimos a la traducción, somos PANK todas las mujeres sin hijos, pero con sobrinos (o niños muy cercanos) que nos ganamos la vida, es decir trabajamos y ganamos nuestro dinero, y nos gastamos dinero, el que sea, en ellos, punto.

Y luego, claro, está el tema de la edad…en la mayoría de las publicaciones se refieren a mujeres jóvenes, incluso muy jóvenes, pero no olvidemos que muchas de las Pank, ya hemos pasado los 40, y ¿somos menos tías?, ¿somos menos Pank? Cuando me planteé escribir este blog yo quería, a través de las fotografías, reflejar que mujeres sin hijos hay de todas las edades pero, para mi sorpresa, todas las fotos que me encontraba, no solo eran de mujeres jóvenes, algunas parecían casi adolescentes, sino que además parecían modelos, así que, por desgracia, aunque trato de incluir fotos que no sean de niñas recién salidas del cole, por desgracia no puedo encontrar de mujeres de edades más allá de los 30 y poco…pero bueno, este es otro tema…

En fin, que de nuevo vemos como es importante conocer de cerca la realidad de las cosas para escribir sobre ella y, ya que eso no lo van a hacer por nosotras, pues ¡para eso estamos!, para darnos a conocer de verdad y terminar con todos esos estereotipos.

Como te comentaba antes, en España hay una comunidad de PANKs desde hace casi dos años en la que Cati Hernández, una tita PANK, como ella misma se llama, comparte consejos sobre educación, salud, ocio etc para las tías interesadas en saber más sobre cómo educar a sus sobrinos, qué juguetes les ayudan en su desarrollo, o cómo actuar ante la fiebre de tu sobrino, por ejemplo. El blog se llama Born To Be Pank y te invito a visitarlo.

Bueno pues esto es todo lo que quería contarte hoy. Deseo de verdad que te haya gustado, que te haya quedado clarísimo que significa ser PANK, y si lo eres. Pero lo que más me gustaría es que compartieras tu opinión al respecto, o cualquier cosa que quieras comentar, ¡anímate! Ya sabes que también puedes seguirme en las redes o mandarme un mensaje… ¡estaré encantada de saber de ti!

Ah, y te recuerdo que, si no quieres perderte nada, puedes suscribirte a mi newsletter, te aseguro que no seré pesada 😉

Te dejo de nuevo el link al artículo del único periódico en España por el que puedo poner la mano en el fuego de que ha hecho una investigación seria sobre el tema de las PANK: El Confidencial. Me consta porque María, la chica que escribió el artículo, contactó conmigo y con otras PANKs y pasó una tarde con cada una charlando sobre el tema y de cómo vivimos la experiencia de no ser madres, pero sí tías. Puedes leerlo aquí. ¡Hasta pronto!

Foto de Rachel Pfuetzne para Unsplash

Mujeres que me han inspirado en 2018

Ellas son (arriba de izquierda a derecha): Marta Loperena, Laura Núñez, Lou Pérez. 

(Abajo de izquierda a derecha): Miriam Díaz, Èlia Fibla y Alicia

 

2018 ha sido un año de muchos cambios en mi vida a nivel interior, un año con sus luces y sus sombras, un año en el que la vida a través de un estrés que ya se anunció en 2017, y dio la cara a lo bruto en 2018 y que me obligó literalmente a parar, me ha enseñado mucho. Yo que soy muy de hacer, lo pasé mal la verdad, me enfadé conmigo misma, con la vida, como si así fuera a solucionar algo, pero lo cierto es que este enfado dio lugar al compromiso conmigo misma de cuidarme y anteponer mis necesidades a las del trabajo, incluso a las de Pocholate, porque realmente comprendí que si no me cuidaba nada de lo demás funcionaría, y mucho menos valdría la pena. Y todo ese cambio de actitud y de mentalidad lo he ido haciendo acompañada por grandes mujeres que me sirvieron de inspiración y me ofrecieron con sus reflexiones y sus recursos lo que iba necesitando en cada momento. Con algunas he trabajado personalmente a través de sesiones individuales o cursos, de todas he aprendido algo, todas me han ayudado a crecer y a que termine el año mucho más fuerte, más segura y más ilusionada de lo que lo empecé. Todas ellas son mujeres sin hijos, y aunque esto no es lo importante porque el parir o no parir no tiene nada que ver con el valor de una mujer, siento que es importante decirlo en un blog como este, dedicado a terminar con estereotipos sobre las mujeres que no somos madres, a disolver creencias absurdas sobre el papel de la mujer en nuestro mundo, un blog dedicado a que compartamos y hablemos de nuestras experiencias, para dejar testimonio de todo lo que una mujer puede engendrar sin haber traido un bebé al mundo.

Te las presento una a una, y te cuento un poco de ellas, pero, sobre todo, te hablo de mi experiencia personal con cada una. Si quieres conocer más acerca de su trabajo te invito que visites sus páginas webs dónde ellas te lo explican mejor. Te dejo todos los links al final del artículo. ¿Te apetece conocerlas? Pues sigue leyendo o dale al play (te aviso que es largo)

Mujeres que me han inspirado en 2018

by Pilar Herráez (Pocholate, la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

Marta Loperena.

Esta mujer alegre, llena de energía y con mucho “power” como dice ella, me ha ayudado a hacer de la meditación un hábito, y esto ha sido posible porque su manera de contar las cosas, su manera de normalizar la meditación, de quitarle estereotipos y rollos, me ha reconciliado con la práctica, me ha quitado exigencia. Yo antes lo había intentado varias veces, pero siempre me frustraba porque parecía que era una práctica solo apta para casi iluminados o para adeptos a una práctica espiritual concreta. Cuando conocí a Marta, a través de un curso online para emprendedores,  no te voy a engañar, mi mente racional acostumbrada a la idea de que ciertos temas son serios, reaccionó, dudó, incluso juzgó, para que te voy a mentir, pero algo en mí, quizás esa parte que estaba defraudada por todo tipo de “profesionales” pseudoespirituales, por todos los intentos fallidos y las exigencias de tener que alcanzar alguna especie de elevación mística a la que parece que yo no había sido invitada me llevó a seguirla y a empezar a hacer sus meditaciones gratuitas. Y me rendí a la evidencia, porque no te olvides que he dicho que soy bastante racional, y si yo pruebo algo y no me convence, a otra cosa mariposa. Meditando con Marta me sentía libre de estereotipos, ideas preconcebidas de cómo hay que meditar, de lo que es correcto o no. No quiere decir que no haya unas pautas, por supuesto, pero al final, lo que Marta te enseña, o al menos a mí, es que meditar no es más, ni menos que estar en el momento presente, y te lo enseña de una manera dulce, amable, flexible.

Marta tiene una web que se llama Felicidad de Bolsillo donde comparte artículos sobre meditación siempre de una manera práctica y didáctica, trucos para practicarla, consejos de diferentes formas de utilizarla para situaciones diferentes y muchas prácticas gratuitas en audio. Todos esos audios los puedes encontrar también en su canal de Ivoox. Además, Marta tiene un taller gratuito online para iniciarte en la práctica de la meditación en el que a través de 3 vídeos te da consejos sobre la manera de comenzar a meditar y aclara las principales dudas y mitos asociados a la meditación. Pero si realmente quieres introducirte en la meditación con un entrenamiento más largo y el seguimiento personalizado de Marta, te recomiendo su curso “Meditar cada día es fácil”, que comienza el 9 de enero en el que durante 4 semanas te lleva de la mano para que aprendas a meditar y lo mejor, conviertas la meditación en un hábito. Sinceramente, creo que es una manera genial de iniciarte en la práctica o convertirla en un hábito tanto si eres principiante como si ya has meditado alguna vez, pero te falta constancia.

Si quieres ir un poco más allá de lo tangible, por decirlo de alguna manera, o eres una persona curiosa, abierta a temas más sutiles, Marta tiene un curso llamado “Curso de Chakras para la vida moderna” en el que a lo largo de 7 semanas te va guiando con prácticas diferentes para activar la energia de cada chakra. Yo sé que estos temas son más delicados, yo misma he sido siempre bastante incrédula con todo lo que no podía entender con mi cabecita, pero en un momento determinado de mi vida y más por desesperación que por otra cosa, me metí en muchos talleres, prácticas, terapeutas de todo tipo y condición y conocí la existencia de estos “vórtices de energía” que tenemos en el cuerpo. Leí mucho sobre ellos, pero las prácticas propuestas se me hacían demasiado místicas y esotéricas, así que lo dejé. El tema tiene una parte digamos “psicológica” que me gusta porque me ayuda a entender muchos aspectos de mí misma, lo que no me gustaba, como siempre, es esa manía de hacerlo tan místico y espiritual, así que cuando leí el título del curso de Marta y escuché su visión de los chakras tan terrenal, tan práctica ¡me lancé a hacerlo! Y te aseguro que no solo no me he arrepentido, sino que, a día de hoy, varios meses después de haberlo hecho, vuelvo a la práctica del curso una y otra vez.

A Marta he tenido la suerte de conocerla este verano en persona cuando vino a Madrid, y he visto que su sonrisa, su energía y su alegría es real. Estoy en contracto con ella a través de Instagram y me ha ofrecido trucos y apoyo en un momento que un problema con mis ojos me tenía preocupada. Le agradezco que está ahí, al otro lado como una “amigui”  alegre dispuesta a compartir su experiencia y su conocimiento.

Te dejo todos los links a su web y los cursos que te he comentado, más abajo.

Laura Núñez 

La conocí a través de Instagram, no recuerdo a través de quién o cómo, sólo sé que llegó en un momento en el que, tras un periodo de estrés muy largo que ya me había afectado físicamente, yo buscaba consejos para llevar una alimentación más sana que fuera sostenible en el tiempo, porque notaba que en periodos de estrés o ansiedad me era muy difícil mantener hábitos saludables, sobre todo porque la cocina no me apasiona y comer sola todos los días tiene el inconveniente de que es muy fácil trampearte. Además, estaba probando con una alimentación sin gluten por consejo profesional y las recetas que Laura comparte en su web Canela y Coco y en instagram, fueron toda una inspiración.

Con ella he aprendido a cocinar de otra manera, porque yo, que siempre he basado mi alimentación en verduras y legumbres, sobre todo, las cocinaba siempre de la misma manera, y ella me ha aportado recetas diferentes con más amplitud de sabores, y todo ello con ingredientes de lo más normales. Por ejemplo, he aprendido a hacer unos ricos helados de anacardos, y teniendo en cuenta que a mí no me gustan especialmente los helados, ¡es todo un mérito! O he aprendido a dar usos a la coliflor más allá de hervida o como mucho al horno…Pero lo que ha supuesto un antes y un después en mi vida es la técnica del Batch cooking de la que ella es toda una experta. ¿Y qué es eso?, pues es simplemente cocinar en unas cuantas horas todos los platos que podrás degustar a lo largo de una semana. No, no es hacer una montaña de algo y congelar, es preparar distintas bases, salsas y acompañamientos para ir combinando a lo largo de la semana, pero mejor, te lo explica ella en su web.

Ni te cuento lo que ha supuesto esto en mi día a día: ahorro un montón de tiempo, no desperdicio comida, no tengo excusas para decir que no puedo comer sano…y te aseguro que, para una persona como yo, que necesito vigilar de cerca mi estrés y todo lo que ello conlleva, tener esta parte controlada es un alivio brutal.

Laura tiene un curso online de Batch cooking que es una maravilla, de verdad. Es claro, práctico, va al grano y te enseña paso a paso como ponerlo en práctica. Además, periódicamente organiza talleres presenciales, en uno de los cuales tuve la suerte de conocerla en persona. Es una mujer generosa, amable, cariñosa, alegre y que habla de la comida y del acto de alimentarse sin dogmas, con respeto y con sentido común.

Y, por si fuera poco, Laura ofrece un servicio de cocina a domicilio, ¡flipas! Yo aún no lo he probado, pero en este 2019 lo pruebo sin falta. Si como yo, disfrutas de la comida sana y rica pero no te apasiona meterte en la cocina, ¡esto es un planazo! Básicamente Laura llega a tu casa y en 3 horas te cocina 25 raciones de 5 platos diferentes, de entre una selección que te ofrece, aunque puedes hablar con ella y adapta los platos a tus gustos.

Aparte de todo lo que ella, con su trabajo, me ha aportado, como persona aún me ha aportado más. He descubierto a una mujer generosa, siempre dispuesta a echarme un cable en lo que fuera, dándome ideas, apoyándome y animándome con este proyecto y ¿por qué?, porque es así, le sale del corazón y yo no puedo nada más que estarle agradecida. Estamos en contacto, la siento muy cercana y me siento muy arropada y querida por ella, la verdad. Le pido al 2019 que siga estando en mi vida.

Lou Pérez

Es una mujer que he conocido hace muy poco tiempo pero que llegó en un momento en el que yo me planteaba retomar ciertos hábitos que poco a poco había descuidado. Parece increíble como la vida a veces te sorprende con personas que te hablan justo de algo que tú necesitas escuchar en ese momento o que tratan temas que tú tienes encallados y de repente te aportan claridad. Es lo que me pasó a mí con ella. Me estaba planteando retomar los idiomas que estudié hace años para recuperar el nivel que tenía, pero me debatía entre la supuesta falta de tiempo, y mil creencias limitantes que me estaban haciendo el boicot y aparece ella en Instagram, bueno, más bien la descubro a través de otra mujer inspiradora, ¡hablando de cómo crear hábitos, cambiarlos o mejorarlos!, ¡alucinante!, y encima, empezaba en diciembre con un curso gratuito explicando todo sobre los hábitos. Me enganché desde el momento uno. Pero lo que me hizo seguirla no fue solo el tema, sino su forma de tratarlo. Me gusta su manera de explicar las cosas que tienen que ver con la mente, sin esas florituras instagrameras cargadas de buenas intenciones pero que hacen más mal que bien, no sé si me entiendes, todo ese buenrollismo que nos quiere hacer creer que si quieres puedes, que tú te puedes comer el mundo con solo desearlo etc  porque sí, pero no querida, querer no es poder siempre, hay muchas cosas que influyen en el poder y muchas trampas que nos hacemos con el querer, y frases de este tipo solo nos llevan a la frustración y a un sentimiento de no ser suficientemente buena, pero bueno, de esto si quieres hablamos otro día. Lo que te estaba contando es que me gusta su sinceridad, es una mujer que sabe que para conseguir ciertas cosas hay que arremangarse y currar, no basta con desearlo, y que a veces es incómodo y difícil cambiar.

Te recomiendo mucho que eches un vistazo a su perfil de instagram para que veas cómo trata el tema de los hábitos, y si te gusta, si conecta contigo, que te descargues su curso gratuito, ¡es increíble, de verdad! Se ha pegado una currada importante. y además podrás unirte a un nuevo reto que comienza en enero, mes que dedicará a la atención plena. Yo estoy deseando que empiece porque me va a venir muy bien para reforzar mi práctica de la meditación y para seguir manteniendo mi ansiedad a raya.

Pero además de esto, tiene una web llamada Éxito y equilibrio en la que comparte sus reflexiones. Su audio sobre ansiedad y evolución fue como una bocanada de aire fresco en un momento en el que yo estaba de nuevo inmersa en ella. Me aclaró muchos sentimientos encontrados que tenía con el tema, me reconcilió con esa parte mía que se estresa, me hizo sentirme comprendida y siempre le estaré agradecida por haber tenido la honestidad y valentía de compartir ese audio. Es una mujer con la que me siento muy identificada, aún no la conozco mucho, pero ya me siento bastante en sintonía con su modo de ver las cosas.

Miriam Díaz

La mujer de la sonrisa permanente. Empecé a seguirla en Instagram por Élia, de The Craft Academy, y no me perdía, ni me pierdo, ninguno de sus directos. Ella es terapeuta psicocorporal, parte de un método llamado MLC (Método de Liberación de Corazas) y lo ha enriquecido con su experiencia y resto de formaciones. Yo ya conocía este método y de hecho lo había practicado, pero había entrado en una especie de pelea con él, como siempre, por una mala experiencia a causa de una profesional. Para no alargarme con esto, te diré simplemente que no seguí mi instinto cuando esta profesional me recomendó asistir a un taller muy intensivo y muy duro y yo no me escuché aún sabiendo que no era mi momento para profundizar tanto. El tema es que cuando escuché a Miriam hablando sobre el autoconocimiento a través del cuerpo, su forma de explicarlo y su dulzura me cautivaron y empecé de nuevo a practicar los movimientos de MLC con la ayuda de su podcast. Los tienes en su web Inspira Movimiento (el enlace también te lo dejo más abajo). Fue volver a conectar con algo que a mí me había ayudado mucho, mi cuerpo. Ese desconocido a veces, olvidado casi siempre, a favor de mi cabeza que es la que quiere siempre llevar la batuta. Cuando empecé la primera vez con esta práctica lo hice porque necesitaba trabajar algunos aspectos de mí misma desde otra parte que no fuera la mente. Estaba ya cansada de hablar y hablar y tratar de entender, quería simplemente que mi cuerpo que, como sabrás, tiene memoria y guarda las emociones que hemos reprimido o no hemos sabido elaborar bien, fuera el que marcara el ritmo de qué y cómo quería soltar. Así que retomar la práctica con los audios de Miriam, fue volver a sentir que me estaba respetando y cuidando, y que mi cabeza dejaba de estar al mando con lo que eso suponía de alivio.

Empecé a contactar con ella para consultarle alguna duda o contarle mis avances y siempre tuvo una sonrisa, unas palabras de aliento, de apoyo y una recomendación que darme. Después la conocí en Barcelona y después volví a verla en Madrid, en unas reuniones organizadas por Èlia Fibla y supe que algún día trabajaría con ella en sesiones individuales, como así está siendo en este momento.

SI eres suscriptora de la newsletter de Pocholate sabrás que desde noviembre entré en un proceso de ansiedad muy fuerte que removió muchas cosas. Fueron semanas muy duras en las que mi mundo se tambaleaba, me sentís sin ilusión, desbordada, llorando todo el día sin saber muy bien ni por qué, y entonces decidí contactar con ella. Era el momento, y no puedo estar más contenta ni más agradecida porque una semana y poco tras la primera sesión comencé a remontar. Comprobé lo que ya había visto en sus directos, en sus audios y cuando la conocí, que Miriam es una mujer generosa, apasionada de su trabajo, dulce, cariñosa, siempre sosteniéndote durante el proceso, realmente sientes que está ahí y muy muy respetuosa con tus ritmos y tus necesidades.

De verdad, si estás viviendo un periodo de estrés, o ansiedad o tienes temas que quieres resolver, pero no quieres seguir indagando desde lo puramente mental, te la recomiendo muy mucho. Y por supuesto si tienes problemas corporales como dolores de espalda o rigidez…puedes contactar con ella y te atenderá con una sonrisa y con mucha sinceridad.

Estoy aprendiendo lo que de verdad significa escucharse, ser “suave” conmigo misma. Estoy aprendiendo a parar no cuando ya no puedo más, sino como forma de respeto y autocuidado básica, estoy aprendiendo que eso que todas decimos que el cuerpo es sabio, es una verdad como la copa de un pino y todo gracias al trabajo personal que estoy haciendo con ella. Despido el 2018 mucho mejor de lo que preveía cuando empecé con ella a principios de diciembre, cuando estaba tan hundida que ni la navidad ni nada me aportaba ninguna ilusión y empiezo el 2019 con energías renovadas, aún mucho trabajo por hacer, pero con fuerza y ganas de hacerlo y es gracias a Miriam. Siento mucho cariño hacia ella, me siento respaldada, comprendida y acompañada.

Èlia Fibla

No podía olvidarme de ella, la creadora de The Craft Academy, y la mujer que ha facilitado que yo esté aquí escribiendo este post. Aunque ha dejado The Caft Academy,  porque el 21 de diciembre se despidió de este proyecto que ha mantenido durante 7 años, siempre estará ligada a ese nombre porque es una pionera del mundo del emprendimiento Craft. Lo que Èlia creó para ayudar a los emprendedores pequeñitos no tiene precedentes. Compartió todo su conocimiento, su experiencia, puesto que ella había tenido una marca de joyería, en un montón de contenido gratuito en Superyuppies primero y después en The Craft Academy desde dónde impartía cursos como Business Craft, Launch Me, Tu plan de acción o el último Businessgram.

La conocí en una vida anterior, casi tal cual, porque era la anterior vida de Pocholate. Me encontré con su curso Business Craft cuando mi hermana y yo estábamos montando una pequeña marca de muñecos hechos a mano para que las titas y titos pank regalasen a sus sobrinos. Gracias a este curso y a Èlia toda esa maraña de ideas, inseguridades, y agobios, empezaron a ponerse en su sitio, a desenredarse y a tomar forma. Gracias a su guía, a su paso a paso, todo fue convirtiéndose en una realidad. Siempre la sentí cercana, una mujer que se había hecho a sí misma, que conocía muy bien todo lo que compartía, que hablaba con sinceridad sobre lo que significa emprender, sin adornos ni mentiras, pero aportándote seguridad y herramientas para que, en el duro camino de emprender no te sintieras perdida ni sola. Gracias a ella fue que conocí a otras mujeres emprendedoras, algunas se han convertido en amigas como Marta de Little Noa, otras me acompañaron durante el tiempo de formación y de puesta en marcha posterior, siempre con una palabra de ánimo, una respuesta a cualquier duda, y sé, que incluso hoy puedo preguntarles y ellas están ahí.

Después he podido verla en persona en dos ocasiones, en Barcelona y en Madrid y he compartido con ella dos tardes llenas de conversaciones inspiradoras y sabias y he trabajado con ella en consultorías privadas durante este año en el que di un giro de 180 grados a Pocholate, y te aseguro que su acompañamiento, sus sabios consejos, su apoyo, su generosidad han hecho posible que hoy yo me esté comunicando contigo. Ella sabe lo mucho que me ha ayudado y le estaré eternamente agradecida por haberme facilitado el traer a la realidad algo que desde hace muchos años estaba en mí.

Pero ahora Élia cambia su rumbo, da un giro valiente a su vida profesional, que está íntimamente ligada a la personal: ha cerrado las puertas de The Craft Academy, pero tranquila, porque aún puedes beneficiarte de todo ese conocimiento ya que no cierra las páginas ni de Superyuppies ni de esta última, solo que ella ya no estará detrás. Cuando Èlia dijo que dejaba su proyecto, en pleno rendimiento, en lo más alto, no pude más que sorprenderme y admirarme de su sinceridad con ella misma. Dejar algo que funciona, por lo que eres conocida y tienes reconocimiento, siguiendo una necesidad interior requiere un acto de honestidad con uno mismo y de valentía muy grandes. Y solo las personas que se escuchan, se respetan y se conocen muy bien, o al menos están comprometidas con su conocimiento, son capaces de hacerlo. Èlia es una de esas personas.

Su nuevo proyecto, Sierra Salvaje, aún está en pañales, apenas es una página en Instagram, pero conociendo a Élia ya promete y a mí ya me tiene ahí como seguidora porque sólo con lo que anuncia en su perfil “Un espacio para re-encontrar y des-cubrir tu verdadero Yo” veo por dónde va a ir el tema y habiéndola escuchado hablar, habiendo escuchado sus reflexiones sobre muchos temas y aspectos emocionales que todas vivimos de una u otra manera, estoy segura de que lo que viene aportará mucha honestidad, claridad y realismo a un mundo que se ha tratado desde perspectivas poco realistas. Los audios que Élia ha compartido desde hace tiempo sobre gestión de emociones y sobre temas de crecimiento personal, son audios basados en su experiencia, en su modo de trabajarlos y superarlos, sin dogmas, y sin consejitos “happy flowers”, sino con mucha realidad y honestidad. Ahí está, creo yo, el secreto de su éxito, en que es una mujer que te dice las cosas como ella las entiende y las vive, desde el respeto y sin engaños, y eso se nota.

Si no la conoces, te invito a que escuches sus audios, que están todos en su canal de Youtube, y si eres emprendedora, échale un vistazo a su web porque sus cursos son oro, de verdad. hablo con ella de vez en cuando y me gusta saber cómo le va en su sierra salvaje, al otro lado del charco, cómo avanza con su huerto y como sigue creciendo como persona. Le tengo mucho cariño también.

Alicia

Y, por último, quería mencionar a  Alicia, la creadora de Cuidando en Femenino. La conocí hace poco en Instagram y no me he perdido sus entrevistas de los “jueves con”. Si te soy sincera, a veces estoy cansada de tantos directos en instagram que duran mucho y aportan poco, o al menos a mí. Es como si todo el mundo se quisiera unir a esa moda porque va muy bien para promocionarte, pero no se dieran cuenta de que tiene que haber algo útil que compartir. Por eso sigo a muy pocas cuentas en los directos, la verdad. Cuando alguien me recomendó a Alicia, entré con curiosidad porque antes había leído en su web su proceso personal y me sentí identificada con algunos puntos, y como ya sabes que yo soy de probar lo que me llama la atención, pues escuché una de sus entrevistas. Me pareció muy profesional, se notaba que se la había preparado a conciencia, que de verdad quería aportar y eso me gustó. Y además me pareció una mujer muy dulce y valiente porque comparte sin pudor, lo que ella está trabajando para superar o al menos convivir con su ansiedad. Este compartir sincero, sin pudor de un tema que aún hoy en día parece que tratamos de ocultar, me parece muy valiente, sobre todo teniendo en cuenta que Alicia es coach y a veces, a los terapeutas, coaches, psicólogos nos cuesta reconocer que nosotros estamos mal y también necesitamos ayuda, porque parece que fuera como decir que eres mala profesional, nada más lejos de la realidad, pero es una creencia muy extendida. Así que la sinceridad de Alicia me ha ayudado a reconciliarme con esa parte que me decía que yo no podía estar mal con todas las herramientas que tenía, a hablar de ello si era necesario y no avergonzarme.

Aún no la conozco personalmente y eso que también vive en Madrid, pero estoy segura de que este 2019 será el año, y tengo muchas ganas porque me parece una mujer muy sensible y cariñosa con la que seguro que puedo compartir muchas experiencias.

Y nada más preciosura, hoy el tema ha sido extenso, como te advertí, pero quería compartir contigo el trabajo de estas mujeres que tanto me han aportado en este año primero por si te pueden ayudar a ti de alguna manera, y después como pequeño acto de agradecimiento para cerrar este año 2018, un año en el que he tenido luces y sombras pero en el que he aprendido mucho de mí misma y sin duda, tener a estas mujeres a mi lado me ha ayudado a hacerlo.

No me quiero despedir sin agradecerte muy sinceramente que me hayas acompañado en estos pocos meses que lleva la Comunidad de Pocholate, agradecerte que me escuches, que me escribas, que me comentes y que estés ahí, y deseando que sigas aquí en el año que pronto comenzará. Yo por mi parte seguiré tratando de compartir contigo lo mejor que sea capaz de crear.

Un abrazo muy grande y te deseo lo mejor para el 2019

¡Hasta pronto!

La foto es un montaje que he hecho gracias a la foto que cada una me ha cedido para el artículo. Los derechos son de cada una de ellas.


Aquí tienes sus perfiles de Instagram y sus webs:

Marta Loperena.

Web: Felicidad de Bolsillo

Perfil Instagram:@martaloperena

Laura Núñez.

Web: Canela y coco

Perfil Instagram:@canelaycoco_tumenusaludable

Miriam Díaz.

Web: Inspira Movimiento

Perfil Instagram: @inspira_miriamdiaz

Lou Pérez.

Web: Éxito y equilibrio

Perfil Instagram: @louperez_ig

Èlia Fibla.

Web: The Craft Academy

Perfil Instagram: @thecraft_academy,

Nuevo proyecto: @sierrasalvaje

Alicia.

Web: Cuidando en Femenino

Perfil Instagram: @cuidandoenfemenino


 

Cómo usar tus valores para tomar una decisión

Ya hemos visto qué son los valores, para qué sirven, y cómo descubrirlos. Si no lo leíste o escuchaste, te recomiendo que lo hagas antes de seguir adelante porque si no este ejercicio no te servirá, bueno, realmente es que no podrás hacerlo. Además, las suscriptoras tienen el ejercicio de cómo descubrir los valores guiado, si te interesa realmente formar parte de esta comunidad, suscríbete a la newsletter y te lo enviaré.

Después de aquellos audios, me pareció que dar un paso más con los valores sería muy útil, ya que nos pueden realmente ayudar, y pregunté en Instagram a las mujeres sin hijos que siguen este blog, si querían dar ese paso más y ¡el sí tuvo mayoría absoluta!

Así que, aquí te explico cómo dar ese paso más: cómo usar tus valores para tomar una decisión. Te puede servir cuando estés confusa o dubitativa o perdida porque tienes que tomar una decisión y estás hecha un mar de dudas. Bueno, pues sigue leyendo o dale al play.

Cómo usar tus valores para tomar una decisión

by Pilar Herráez (Pocholate, la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

Partimos de la base de que ya sabes cuáles son tus valores, (si no los conoces te sugiero que primero leas o escuches este post) al menos unos cuantos, porque te recuerdo que descubrirlos todos puede ser un proceso de meses, no es algo que se tenga que encontrar en un día, ¿vale? pues con tu lista de valores delante de ti, ordénalos en función de su prioridad, es decir, el primero será aquel que sí o sí es fundamental, crucial para ti, aquel al que jamás renunciarías, y el último, el que menos importante es, teniendo en cuenta que todos son importantes para ti, pero quizás este, dependiendo de las circunstancias o el momento, podrías pasarlo por alto, ¿me explico?

Una vez que los tienes ordenados, puntúalos atendiendo a tu grado de satisfacción, es decir, a cómo de satisfecha estás con su cumplimiento en este momento, y le asignas un número del 1 al 10, siendo el 1 estoy cero patatero satisfecha y el 10, estoy la leche de satisfecha. Te pongo un ejemplo: imaginemos que tu valor principal es la amistad (sí, sigo con el ejemplo que puse en el anterior post) y lo coloco en el “number one”. Ahora reflexionas sobre si lo estas honrando, si estás siendo coherente con él, y te das cuenta de que hace 1 mes que no quedas con tus amigas…pues muy satisfecha no puedes estar, ¿no?, vale pues lo puntuarás quizás con un 3, un 2, un 1… depende, se entiende, ¿no?

Vale, pues ahora que los tienes así ordenados y puntuados, plantéate eso que quieres hacer, esa decisión que quieres tomar: cambiarte de país, cambiarte de trabajo, estudiar chino, casarte… ¡yo que sé!, lo que sea que quieres hacer y estás dudando. Ahora, con tus valores ordenaditos, tu puntuación sobre la medida en que los estás honrando, visualízate en esa situación, con esa decisión ya tomada, es decir, en otro país, en otro trabajo, hablando chino… y anota cómo te sentirías respecto a la coherencia con esos valores en ese momento. Después, haz lo contrario, imagina que no has hecho ese cambio, ¿cómo te sentirías?

Vamos a verlo con el ejemplo anterior: supongamos que tienes que tomar la decisión de marcharte a otro país, y teniendo en cuenta que la amistad es tu valor número 1, ¿cómo te sentirás cuando estés allí, ya con tu decisión ejecutada?, y lo puntúas ¿Y cómo te sentirás si no te has marchado? E igualmente, lo puntúas. Probablemente en este caso, como la amistad es tu valor estrella, la idea de estar tan lejos y no poder ver a tus amigas pesará mucho pero sigue haciendo lo mismo con el resto de valores de tu lista porque puede que el que esté en el puesto número 2 de importancia para ti, en este caso pese más, pero si son muchos los que tienen una puntuación baja, eso ya te dará muchas pistas de si tomar o no tomar esa decisión, ¿me he explicado?

Espero que sí, que todo esté claro y que este ejercicio realmente te sirva. Si tienes cualquier duda puedes dejármela en los comentarios, enviarme un correo o un mensaje a cualquiera de las redes, todas las formas de contactar conmigo las tienes aquí abajo. Me encantaría que me comentaras qué te ha parecido, si te ha servido… ¡lo que sea!, ¡ya sabes lo feliz que me hace saber que lo que comparto te gusta y te es útil! me anima a seguir creando contenido para ti. Además, te lo agradecería mucho, no sólo porque me da pistas de qué ofrecerte, sino porque me hace saber que ahí detrás sí que hay alguien y que poco a poco vamos formando esa comunidad de mujeres sin hijos que se escuchan, se comprenden y comparten.

Un abrazo muy fuerte, ¡hasta pronto!

Foto de Javier Allegue Barros para Unsplash

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