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Ignoradas o estereotipadas

Sí, sé que el título es quizás pelín dramático, pero entenderás porqué lo he elegido cuando sigas leyendo o escuchando. No sé a ti, pero a mí, a estas alturas de la película, me sorprende muchísimo que, en las raras ocasiones en las que se habla de las mujeres sin hijos, se haga con tanto cliché, tantos estereotipos y tanta falta de realidad sobre cómo somos y vivimos. Y es que, si leemos las publicaciones sobre las NoMo, Pank, Childfree, Childless… hay tanta idea preconcebida y juicio, que hasta a nosotras mismas nos cuesta reconocernos en esas definiciones. Y, ¿por qué crees que es esto? Pues quédate por aquí que te lo cuento (ya sabes que lo puedes leer o escuchar, tú eliges)

Ignoradas o estereotipadas

by Pilar Herráez (Pocholate, la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

¿Cuántos anuncios has visto dirigidos a nosotras?, ¿en cuántos programas, series, o películas has visto retratada tus experiencias o el modo de vida que hemos elegido o que simplemente los protagonistas seamos mujeres sin hijos o parejas sin hijos?

Dime si no, cuantos blogs hay de nosotras para nosotras y cuantos centrados en la maternidad. La cosa llega hasta tal punto, que ni nosotras sabíamos que existían términos para referirse a nuestra situación o modo de vida, aunque esto se ha acabado porque yo te lo cuento muy clarito en mi primer artículo y porque este blog lo he creado por y para nosotras.

Teniendo en cuenta que ya somos más del 25% las mujeres nacidas a partir de los 70 que ni somos madres, ni lo seremos, y que parece que el término, y todos los que engloba, está tan de moda ¿cómo es posible que exista ese desconocimiento tan increíble de cómo somos y vivimos realmente y cómo es posible que muchas de nosotras no nos reconozcamos en esos términos? Ya te apuntaba en mi primer artículo que, según yo lo veo hay dos razones principales: una, que

y dos: porque se han añadido definiciones “extra” que lejos de complementar las traducciones clarísimas de lo que significa ser Childfree, Childless, NoMo o PANK, las han distorsionado y alejado de la realidad.

Pero hoy quiero desarrollar un poco más estas razones que, repito, son mi opinión, así que, si tú tienes otra diferente o se te ocurren más, me encantaría que las compartieras.

¡Pues vamos allá!

En la mayoría de los artículos que he leído, se nos retrata como mujeres exitosas, que tienen mucho dinero y que lo gastan en comprar y en viajar. Para empezar, habría que definir muy bien que significa “éxito”, pero mejor lo dejamos para otro día porque me voy del tema, y, en segundo lugar, por supuesto que puede haber mujeres que ganen mucho dinero y lo gasten en lo que quieran, pero, por favor, no generalicemos, no todas somos iguales, aunque es cierto que obviamente, si no tenemos niños ese dinero que no nos gastamos en ellos, lo podemos gastar en nosotras. La cantidad, ya depende de cada una, porque repito, no todas somos altas ejecutivas. Pero, sobre todo, el problema de esta definición, aparte del desconocimiento que demuestra creer que la mayoría de las mujeres sin hijos estamos con la tarjeta en la mano todo el día, es que, si lees los comentarios a esas publicaciones, alucinas con las opiniones. En muchas aparece el término “egoísta” como una de nuestras ejem, “cualidades”. Y está claro que eso son opiniones de personas bastante cerradas de mollera, como diría mi abuela, que aún tienen muchas creencias sobre lo que debe significar ser mujer, pero también creo, que la falta de realidad de estas publicaciones facilita esas opiniones.

La verdad es que no sé por qué esa falta de interés en informarse bien sobre nuestra realidad, cuando la información y la documentación deberían ser el punto de partida de todo periodista, ¿no? Quizás solo se trate de que aún nos estamos acostumbrando a estos cambios sociales, estos cambios de rol, y lleve su tiempo…eso espero, al menos.

Lo que tengo claro es que tampoco ayuda el hecho de que, ya que nos empeñamos en copiar anglicismos, no nos ciñamos a su traducción y nos empeñemos en añadir definiciones extras o grandes titulares que son el fruto de una opinión o juicio y que, en lugar de aportar, crean confusión y dan pie a más creencias, juicios y desconocimiento.

Mira si no qué tiene que ver la traducción literal de Pank (Professional Aunt no kids): tías profesionales sin hijos, con definiciones como “mujeres con buenos sueldos que no tienen hijos pero sí sobrinos, y por eso hacen partícipes a los niños de sus hermanos de su estupendo nivel de vida” (Revista Glamour), o esta desafortunada frase, en mi opinión, del periódico El Mundo en un artículo en el que habla de las “NoMo”: “Cuando una mujer rellena un diario contando sus inquietudes, su día a día, sus planes de futuro y pinta un bebé al que después tacha, está claro que esa mujer no quiere ser madre. Esa mujer es una ‘NoMo’, ¿en serio? Entiendo que la autora, sí, es una mujer, ha tratado de describirnos usando un lenguaje digamos “poético”, pero estas florituras no siempre sirven para describir la realidad y en mi opinión, no es una opción muy acertada para dar a conocer objetivamente un grupo social. En este caso me parece que frivoliza la decisión de no tener un hijo que, para algunas es algo rápido y claro y para otras no tanto.

Pero, por favor, no me malinterpretes, no quiero dar la impresión de que todas las publicaciones tienen como objetivo claro el dar una mala imagen de nosotras, de hecho en muchas se trata de presentar la información de una manera lo más objetiva posible, pero claro, a veces la línea entre la opinión de quien escribe y la objetividad es muy delgada amiga mía, y vemos como, hasta en publicaciones de mujeres para mujeres, se cuelan opiniones generalistas como “ Es cierto que los hijos son una alegría inmensa, pero debemos respetar a aquellas mujeres que no quieran tenerlos y deseen continuar con su carrera profesional para conseguir aquellos ascensos que tanto tiempo llevan buscando” (Womenalia). Estoy de acuerdo que muchas mujeres eligen profesión por delante de maternidad, pero de nuevo es una información sesgada y demasiado tajante, que excluye cualquier otro tipo de motivo y da una imagen parcial de la realidad, ¿no crees? Decir esto es como decir que las mujeres que eligen ser madres no desean seguir con su carrera profesional, y eso, todas sabemos que no es cierto, aunque muchas veces esta elección implique precisamente ese resultado.

Quizás trato de hilar muy fino y ser muy puntillosa con lo que se dice, pero es que creo firmemente que lo que decimos tiene un impacto brutal en la vida, las palabras son creadoras, habrás oído mil veces, y esto, lejos de ser algo esotérico o hippy, es una realidad demostrada, y esto no lo digo yo, lo dicen personas tan conocidas como Mario Alonso Puig.

Así que, llego a la conclusión de que, si queremos que se nos vea de otra manera, y que se nos deje de juzgar,

quién escriba sobre nosotras y nuestra realidad, necesitaría en primer lugar informarse bien, molestándose en charlar con mujeres reales,

como hicieron los de El Confidencial porque así muchas de esas coletillas que se añaden a las definiciones desaparecerían bajo la abrumadora realidad que aporta el conocer quién hay detrás de esa definición, y, en segundo lugar

prestar mucha atención a lo que escriben para ser lo más objetivos posible y, si van a dar su opinión, porque están en su derecho, dejar bien claro que eso es lo que es, y no una información verídica basada en la realidad.

Entiendo que todo necesita un tiempo para cambiar, pero también soy de las que creen que para que sucedan cambios hay que hacer algo, y este blog es mi manera de aportar mi pequeño granito de arena a ese cambio, y como te he dicho desde el principio me encantaría que tú formaras parte de él y, por tanto, aportaras tu granito de arena a este cambio tan necesario. Ya sabes, yo sola no puedo, pero entre todas sí. Así que, me encantaría que comentaras, que me escribieras o que me siguieras en las redes para formar, entre todas, una comunidad real, capaz de hacer que se nos vea y se nos escuche 😉

¡Hasta la próxima, nos leemos por aquí y por las redes!

Un abrazo

Mujeres sin hijos

PANK, NoMo, Childfree, Childless… es muy probable que hayas leído estas palabras en algún sitio últimamente, pero puede ser que no sepas exactamente lo que significan y mucho menos que te sientas identificada con ellas. Pero tranquila, te voy a contar qué significan cada una de ellas no solo para que las conozcas mejor, sino sobre todo para que sepas si te representan de alguna manera. Todas hacen referencia a las mujeres que no somos madres, así que, si tú eres una mujer sin hijos, quédate aquí porque tengo mucho que contarte, de hecho, todo este blog lo he creado con el propósito y la ilusión de ofrecerte información útil y valiosa y para que puedas expresarte y compartir con otras mujeres como tú y como yo.

Mujeres sin hijos

by Pilar Herráez (Pocholate,la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

Bien, todos estos “palabros” como los llama una amiga mía, no son más que términos que hemos adoptado del inglés por esa tendencia tan “cool” que tenemos de copiar sin más las palabras sin traducirlas, en unos casos con acierto y en otros no tanto, ¿no crees?

Empecemos entonces. Las NoMo (No Mother, no madres en español) somos todas las mujeres que no tenemos hijos, bien porque así lo hemos decidido, bien porque hemos querido y no hemos podido, y aquí hay mucho de lo que hablar, pero de momento vamos a quedarnos con esta información que ya aclara muy bien a qué nos referimos, y otro día te cuento más cosas, ¿vale? Después tenemos el término “Childfree” (Libre de niños en español) traducción que, aunque es literal, lleva a muchas interpretaciones negativas y puede generar bastante controversia, como de hecho hace. Aquí también hay mucha tela que cortar, así que de nuevo te pido que te quedes sólo con lo siguiente: esta palabra define a las mujeres o parejas que no tenemos hijos por decisión propia, ya está, sobre controversias, ya hablaremos otro día. Y para las mujeres o parejas, que no tienen hijos porque no han podido tenerlos, a pesar de haber querido y haberlo intentado, existe el término Childless (traducido también sin hijos, pero con esa “peculiaridad” de no haber podido tenerlos). Pues vamos con el tercer término: PANK. Las PANK (Professional Aunt No Kids o tías profesionales sin hijos) somos todas las mujeres que no tenemos hijos, pero sí sobrinos o niños muy cercanos, quizás hijos de amigas, a los que tratamos y queremos como si fueran sobrinos. Como sociedad tenemos la necesidad de agrupar a las distintas personas que comparten modos de vida iguales y ponerles un nombre. Y esto es así no solo socialmente sino biológicamente hablando. Existe una especie de necesidad de que nuestras peculiaridades sean reconocidas y nombradas para sentir que pertenecemos a un grupo y desde ahí definir nuestra propia singularidad. Mira sino todos los términos que existen para definir grupos de personas con características comunes como los millenials, los ninis, etc

Hablando de mujeres el único grupo que hasta ahora ha sido escuchado y ha empezado a tomar mucha relevancia en los últimos años ha sido el de las madres.

Seguro que has visto montones de blogs, cuentas de Instagram y Facebook, e incluso foros, en los que las mujeres que tienen hijos hablan de sus gustos, de sus retos y problemas, asi cómo de lo maravilloso de su decisión. En muchos de estos blogs además comparten vivencias, consejos para educar y criar a sus hijos, y cuentan al mundo las distintas formas de vivir la maternidad. Es decir, hablan de su experiencia vital, de todas esas características que tienen en común y las unen. Además, los medios de comunicación han dado buena cuenta de ello, y por todos lados vemos anuncios dirigidos a ellas y sus circunstancias, a sus bebés y a las distintas necesidades que van teniendo según la etapa de su vida en la que estén.

Pero, el mundo ha cambiado y mucha amiga mía, y en España, como en el resto del mundo existe una nueva realidad: la del aumento de las mujeres que no tenemos hijos.

Un 25%, ¿te das cuenta de lo que es? y, sin embargo, ni se nos tiene en cuenta, o peor, muchas veces se nos juzga y critica, algo de lo que también hablaremos en este blog (digo hablaremos porque me gustaría que considerases este espacio un lugar donde poder expresarte) ni tan siquiera se habla con conocimiento de causa de quiénes somos realmente, y mucho menos de nuestros retos y necesidades.

Y ¿por qué es esto así? Uno de los motivos tiene que ver con las creencias de lo que significa ser mujer, tema que da también para mucho, pero que dejaré para otro día porque no quiero agobiarte. Pero hay otras razones que tienen que ver con la manera en la que se ha contado esta nueva realidad. Volviendo al 25% de mujeres que no seremos madres,

Pues muy sencillo amiga mía:

  • Primero porque los medios de comunicación, que son a través de los cuales nos llega la información, se han limitado a publicar la información tal cual se publicaba fuera, sin interesarse en averiguar qué se cuece en España al respecto, (al final te cuento uno que sí lo ha hecho, al menos sobre las PANK) ni se han interesado en conocer a mujeres reales que están dentro de esta definición.
  • Segundo, porque se han añadido definiciones “extra” que lejos de complementar las traducciones clarísimas de lo que significa ser Childfree, NoMo o PANK, las han distorsionado y alejado de la realidad.

Por eso, me parece importante que se nos conozca, que mostremos que somos mujeres reales, con vidas tan normales o no como cualquier mujer que sea madre, que nos somos ni unas solteronas amargadas que odiamos a los niños, ni unas ejecutivas adictas al trabajo que sólo se compran ropa y viajan, ni unas egoístas que no saben dar cariño.

Que las habrá, por supuesto, pero no creo que la amargura, las adicciones a las compras o la dificultad para dar cariño sean rasgos exclusivos de las mujeres que no tenemos hijos. Y, por favor, que quede claro que no todas las mujeres que no tenemos hijos estamos deprimidas, y las que han estado o lo estarán, pueden superarlo perfectamente y llevar una vida plena y con sentido.

Ojalá que las niñas de hoy no tengan que sentirse juzgadas mañana por su decisión de ser o no madre, ni tengan que justificar sus motivos para tomar esa decisión.

Bueno, pues hasta aquí el primer artículo del blog. Espero de corazón que te haya gustado y me encantaría que me dejaras un comentario con lo que te ha parecido o con cualquier idea que se te ocurra. También puedes seguirme en las redes (tienes los botones al pie de página o al principio, en la cabecera). Y si no quieres perderte nada, ¡suscríbete a la newsletter y recibirás los artículos en tu correo! Gracias de corazón, ¡un abrazo! y hasta la próxima

El medio de comunicación del que te hablaba es El Confidencial. María Zuil, la periodista que lo ha escrito, se tomó la molestia de quedar con varias mujeres que no somos madres, pero sí tías y pasar unas horas con cada una para saber de primera mano cómo vivimos esta experiencia. La verdad es que el artículo se aleja de los estereotipos que hasta ahora nos han contado. Te invito a leerlo aquí.

Foto de Eric Ward para Unsplash

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