Seleccionar página

PANK: ni solteras amargadas, ni exitosas pastosas

Hoy empiezo con una serie de artículos que quiero dedicar a explicarte de dónde vienen los distintos nombres que existen para definir las peculiaridades de las que no somos madres (NoMo), qué significan (aunque esto ya te lo conté en el primer post que escribí), quién los creó, y hablarte de otros blogs que existen. ¿Empezamos?, pues sigue leyendo o dale al play;)

La verdad sobre las PANK

by Pilar Herráez (Pocholate, la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

Empezamos con las PANK. El término fue creado en el año 2012 por Melanie Notkin, una canadiense experta en marketing, soltera y sin hijos que un día fue a buscar un regalo para sus sobrinos y no sabía qué podría gustarles. Como muchas de nosotras no tenía ni idea de las inquietudes de los niños. Entonces pensó que debía haber más mujeres en su misma situación y creó una comunidad digital de tías a las que les gusta sorprender a sus sobrinos con planes chulos y la llamó Savvy Auntie, que fue todo un éxito y sigue siéndolo. Y así empezó el movimiento PANK, por llamarlo de alguna manera.

En Estados Unidos en un estudio de 2011 se llegó a la conclusión de que 1 de cada 5 mujeres eran Pank. Quién sabe las que sean ahora. No he podido encontrar ningún estudio, que nos diga cuántas somos en España, una pena.

Aquí el movimiento Pank no ha calado aún mucho, ya que, como te contaba en este artículo, la mayoría de las publicaciones han traducido publicaciones extranjeras sobre el tema sin tener en cuenta las características de las Pank en España, y eso ha hecho que no nos sintiésemos identificadas, aunque es cierto que hay una persona que se está esforzando mucho para que esto no sea así y que está creando una verdadera comunidad aquí, (te lo cuento más abajo). Si buscamos información sobre las PANK nos encontramos con una serie de artículos que hacen un retrato muy estereotipado e irreal de las mujeres que no somos madres pero sí tías, sobre todo esos que hablan de cómo tal o cual famosa es una Pank que se ha gastado no sé cuánto dinero en su sobrina comprándole un Dior, y no quiero decir que esas mujeres no sean PANK, el problema es que en la inmensa mayoría de los artículos sólo se habla de esas Pank que tienen mucho dinero y hemos llegado a relacionar ser una “tía profesional sin hijos” con “ser una tía pastosa” y no es así queridas mías.  Y es que se han empeñado en relacionar “profesional” con “ganar mucho dinero” y ya me dirás que tiene que ver una cosa con otra. Podemos encontrar artículos en los que a la traducción de la palabra “tías profesionales sin hijos” se le han añadido frases como “mujeres de éxito”, “mujeres con ingresos muy por encima de la media” además de imágenes de famosas actrices de Hollywood o mujeres reconocidas internacionalmente por distintos motivos, para referirse a esa característica de “profesionales” y, claro, así no hay quién se sienta identificada, ¿no crees? Y yo me pregunto, ¿acaso ser profesional es un atributo exclusivo de las mujeres de “éxito”, o de las que ganan muchísimo dinero?, es más, ¿qué significa tener éxito? Para algunas de nosotras “éxito” será ganar mucho dinero y para otras será trabajar sin jefe llevando una pequeña marca en la que tú te lo guisas y tú te lo comes, o hacer pan con tus propias manos y venderlo porque con eso te sientes feliz, por poner un ejemplo. El éxito tiene que ver con tus valores y tiene significados muy diferentes según la persona. Por otro lado, lo de tener ingresos muy superiores a media, de nuevo lo mismo, ¿qué tiene que ver ser profesional con la cantidad de dinero que ganes?, en fin, creo que ya ves a lo que me refiero, ¿no?

Si simplemente nos ceñimos a la traducción, somos PANK todas las mujeres sin hijos, pero con sobrinos (o niños muy cercanos) que nos ganamos la vida, es decir trabajamos y ganamos nuestro dinero, y nos gastamos dinero, el que sea, en ellos, punto.

Y luego, claro, está el tema de la edad…en la mayoría de las publicaciones se refieren a mujeres jóvenes, incluso muy jóvenes, pero no olvidemos que muchas de las Pank, ya hemos pasado los 40, y ¿somos menos tías?, ¿somos menos Pank? Cuando me planteé escribir este blog yo quería, a través de las fotografías, reflejar que mujeres sin hijos hay de todas las edades pero, para mi sorpresa, todas las fotos que me encontraba, no solo eran de mujeres jóvenes, algunas parecían casi adolescentes, sino que además parecían modelos, así que, por desgracia, aunque trato de incluir fotos que no sean de niñas recién salidas del cole, por desgracia no puedo encontrar de mujeres de edades más allá de los 30 y poco…pero bueno, este es otro tema…

En fin, que de nuevo vemos como es importante conocer de cerca la realidad de las cosas para escribir sobre ella y, ya que eso no lo van a hacer por nosotras, pues ¡para eso estamos!, para darnos a conocer de verdad y terminar con todos esos estereotipos.

Como te comentaba antes, en España hay una comunidad de PANKs desde hace casi dos años en la que Cati Hernández, una tita PANK, como ella misma se llama, comparte consejos sobre educación, salud, ocio etc para las tías interesadas en saber más sobre cómo educar a sus sobrinos, qué juguetes les ayudan en su desarrollo, o cómo actuar ante la fiebre de tu sobrino, por ejemplo. El blog se llama Born To Be Pank y te invito a visitarlo.

Bueno pues esto es todo lo que quería contarte hoy. Deseo de verdad que te haya gustado, que te haya quedado clarísimo que significa ser PANK, y si lo eres. Pero lo que más me gustaría es que compartieras tu opinión al respecto, o cualquier cosa que quieras comentar, ¡anímate! Ya sabes que también puedes seguirme en las redes o mandarme un mensaje… ¡estaré encantada de saber de ti!

Ah, y te recuerdo que, si no quieres perderte nada, puedes suscribirte a mi newsletter, te aseguro que no seré pesada 😉

Te dejo de nuevo el link al artículo del único periódico en España por el que puedo poner la mano en el fuego de que ha hecho una investigación seria sobre el tema de las PANK: El Confidencial. Me consta porque María, la chica que escribió el artículo, contactó conmigo y con otras PANKs y pasó una tarde con cada una charlando sobre el tema y de cómo vivimos la experiencia de no ser madres, pero sí tías. Puedes leerlo aquí. ¡Hasta pronto!

Foto de Rachel Pfuetzne para Unsplash

Valorar lo que tenemos ¿qué tiene que ver con ser o no ser madre?

Cuando digo que Pocholate es para todas las mujeres sin hijos y que todas podéis aportar, opinar y sugerir lo digo de verdad. Y por eso estoy tan contenta y agradecida porque Silvia de @goodthings.es me enviara un mensaje con un texto que había encontrado en Instagram, una reflexión y me sugiriera escribir un post sobre ello. (Por cierto, Silvia y su marca es un ejemplo claro de que no ser madre ni querer serlo no es sinónimo de odiar el mundo infantil, te invito a  que visites su web, te dejo el link más abajo) La frase era:

“La maternidad te cambia la vida es cierto, sí. Te enseña lo que es importante de verdad y también te enseña a valorar más lo que tienes…”

Y su reflexión: “Es como si no supiéramos lo que es importante de verdad, ni valorar lo que tenemos… ¿hay que ser madre para eso?”

Esta pregunta que se hace Silvia, nos la hacemos muchas, ¿a que sí? Y como sé que es así y ella me propuso que hablara del tema, ¡pues dicho y hecho! Aquí te comparto mi opinión, así que, si te interesa, sigue leyendo o dale al audio (ya sabes que también lo tienes en Ivoox y Soundcloud)

Valorar lo que tenemos ¿qué tiene que ver con ser o no ser madre?

by Pilar Herráez (Pocholate, la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

Para mí obviamente, la respuesta a si hay que ser madre para saber lo que es importante de verdad y valorar más lo que tienes, es un rotundo y claro NO. Me considero una mujer que sabe lo que le importa en la vida y no he necesitado la maternidad para ello, como tampoco la he necesitado para valorar lo que tengo. Por supuesto sí estoy de acuerdo en que la maternidad te cambia la vida ¿cómo no si pasas a tener que cuidar a otra persona que no eres tú y que durante muchos años depende de ti, y a tener un vínculo de por vida? Eso emocional y mentalmente tiene que ser una revolución, sin hablar de los cambios que tendrá tu vida para siempre. Pero que te enseñe lo que es de verdad importante o a valorar lo que tienes… ¡pues depende!, ¿y de que depende?, como dice la canción, pues de cada una, claro.

Pero quería ir más allá, porque esta respuesta podría parecer la opinión de una mujer para la que la maternidad nunca fue prioritaria ni importante, y que quiere defender esta opción de vida, y nada más lejos de la realidad. Yo no quiero defender mi opción, nuestra opción, yo quiero que se respete, punto. No quiero que mi respuesta se clasifique de poco objetiva, o se vea como una generalización más porque precisamente eso es lo que no queremos, ¿no?, así que le he dado muchas vueltas al tema para contarte por qué creo de verdad, que esta afirmación es incorrecta.

Para ello me planteé la reflexión contraria, es decir, imaginé que yo, o cualquier otra mujer sin hijos, escribimos algo así: “La no maternidad (el no ser madre) te enseña lo que es importante de verdad y también te enseña a valorar más lo que tienes” Para empezar, si veo esto, así tal cual, en plan generalizo y me quedo más ancha que pancha, cuanto menos pensaría que vaya tontería.  Pero esto lo hice por algo. Te sigo contando. Me dije esto y realmente me tomé muy en serio esta reflexión, y siendo completamente sincera conmigo misma me di cuenta de que, al menos para mí, es falsa.

El no ser madre no me ha enseñado lo que es importante para mí, más bien la reflexión de lo que para mí es realmente importante, me ha llevado a la decisión de no serlo y esto es muy diferente.

Es decir, para mí hay unos valores importantes en mi vida que se expresan a través de esa opción. E imagino que para la mujer que escribió esta frase sobre la maternidad, hay una serie de valores que ella vive a través de su opción: la maternidad. O sea, creo que 

tanto una como otra opción no son las catalizadoras que nos enseñan lo que es importante para nosotras, sino que es la manera a través de la que vivimos esos valores importantes.

En cuanto a lo de valorar más lo que tenemos, me pregunto ¿cómo influye el ser madre o no serlo en que valore más mi salud, mi pareja, mi casa, mis amigos, mi familia…? Pues, la maternidad, no lo sé porque no la he vivido, aunque seguro que para alguna mujer hay alguna relación y será suya, única y diferente. Y en cuanto a la no maternidad pues, sinceramente, se me ocurren muchas cosas que valoro, pero no sé en qué medida el hecho de no ser madre tiene algo que ver en ello, ¿tiene algo que ver el no haber parido con que valore a mi marido?, ¿tiene que ver el que no tenga un bebé con que valore mi salud?, ¿tiene que ver el que no tenga un hijo con que valore a mis amigos? No sé cómo lo ves tú, ya te digo que es mi opinión y cómo yo lo siento.Para mí, se trata de cosas y personas que valoro por sí mismas, por lo que aportan a mi vida, por lo que me hacen sentir, su valor no depende de mí opción.

Lo que sí sé es que el hecho de no ser madre no quiere decir que no sepamos valorar lo que tenemos, ¡por favor! 

La verdad es que me fastidian este tipo de verdades absolutas, cuando es tan sencillo como ser respetuosa y decir que para ti la maternidad es… ¡la pera limonera!

Volvemos a lo de siempre, a la importancia de cuidar las palabras. No podemos dar nuestra opinión como si fuera una verdad absoluta, no señoras, porque de ahí viene el que prolonguemos toda clase de estereotipos, juicios etc. Me parece muy bien que para esta mujer la maternidad le haya enseñado lo importante, pero ¿no sería más acertado y realista haber añadido un “en mi opinión” o un “para mí”? …no sé…ya sabéis que, para mí, y recalco esto, las palabras son muy importantes porque son las que se convierten en creencias y estas generan todo tipo de juicios y opiniones.

Y, por otro lado,  no nos olvidemos, una vez más, de todas las mujeres para las que no ser madre no fue algo elegido, sino impuesto por la naturaleza, ¿cómo deben sentirse ante una frase así? Si están aún sufriendo el dolor que les habrá provocado enfrentarse a esa realidad, estas especies de verdades universales podrían generarles aún más dolor. ¿Por qué?, pues porque como es algo que han deseado, leer esta “verdad absoluta” les puede llevar a creer que no van a aprender lo que es importante en la vida y valorar lo que tienen, y esto, les va a quitar fuerza para centrarse en aceptar su realidad, superarlo dándose cuenta de que esa opción no elegida, quizás  pueda ser la que les lleve a aprender que hay otras cosas importantes en su vida y a valorar más las que ya tienen.

Bueno, esto es lo que yo pienso, pero ¿qué opinas tú?, me encantaría saber qué es lo primero que te viene cuando lees frases como esas y, sobre todo, si crees que el hecho de no haber sido madre, tanto si lo has elegido como si no, te ha hecho que valores más lo que tienes o te ha enseñado lo que es importante.

Muchas gracias por leerme, ya sabes que me encantará saber de ti, para lo que puedes dejar un comentario en el blog, o en las redes, que tienes más abajo.

Un abrazo y ¡hasta pronto!

Web de Silvia: Goodthigs 

Ignoradas o estereotipadas

Sí, sé que el título es quizás pelín dramático, pero entenderás porqué lo he elegido cuando sigas leyendo o escuchando. No sé a ti, pero a mí, a estas alturas de la película, me sorprende muchísimo que, en las raras ocasiones en las que se habla de las mujeres sin hijos, se haga con tanto cliché, tantos estereotipos y tanta falta de realidad sobre cómo somos y vivimos. Y es que, si leemos las publicaciones sobre las NoMo, Pank, Childfree, Childless… hay tanta idea preconcebida y juicio, que hasta a nosotras mismas nos cuesta reconocernos en esas definiciones. Y, ¿por qué crees que es esto? Pues quédate por aquí que te lo cuento (ya sabes que lo puedes leer o escuchar, tú eliges)

Ignoradas o estereotipadas

by Pilar Herráez (Pocholate, la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

¿Cuántos anuncios has visto dirigidos a nosotras?, ¿en cuántos programas, series, o películas has visto retratada tus experiencias o el modo de vida que hemos elegido o que simplemente los protagonistas seamos mujeres sin hijos o parejas sin hijos?

Dime si no, cuantos blogs hay de nosotras para nosotras y cuantos centrados en la maternidad. La cosa llega hasta tal punto, que ni nosotras sabíamos que existían términos para referirse a nuestra situación o modo de vida, aunque esto se ha acabado porque yo te lo cuento muy clarito en mi primer artículo y porque este blog lo he creado por y para nosotras.

Teniendo en cuenta que ya somos más del 25% las mujeres nacidas a partir de los 70 que ni somos madres, ni lo seremos, y que parece que el término, y todos los que engloba, está tan de moda ¿cómo es posible que exista ese desconocimiento tan increíble de cómo somos y vivimos realmente y cómo es posible que muchas de nosotras no nos reconozcamos en esos términos? Ya te apuntaba en mi primer artículo que, según yo lo veo hay dos razones principales: una, que

y dos: porque se han añadido definiciones “extra” que lejos de complementar las traducciones clarísimas de lo que significa ser Childfree, Childless, NoMo o PANK, las han distorsionado y alejado de la realidad.

Pero hoy quiero desarrollar un poco más estas razones que, repito, son mi opinión, así que, si tú tienes otra diferente o se te ocurren más, me encantaría que las compartieras.

¡Pues vamos allá!

En la mayoría de los artículos que he leído, se nos retrata como mujeres exitosas, que tienen mucho dinero y que lo gastan en comprar y en viajar. Para empezar, habría que definir muy bien que significa “éxito”, pero mejor lo dejamos para otro día porque me voy del tema, y, en segundo lugar, por supuesto que puede haber mujeres que ganen mucho dinero y lo gasten en lo que quieran, pero, por favor, no generalicemos, no todas somos iguales, aunque es cierto que obviamente, si no tenemos niños ese dinero que no nos gastamos en ellos, lo podemos gastar en nosotras. La cantidad, ya depende de cada una, porque repito, no todas somos altas ejecutivas. Pero, sobre todo, el problema de esta definición, aparte del desconocimiento que demuestra creer que la mayoría de las mujeres sin hijos estamos con la tarjeta en la mano todo el día, es que, si lees los comentarios a esas publicaciones, alucinas con las opiniones. En muchas aparece el término “egoísta” como una de nuestras ejem, “cualidades”. Y está claro que eso son opiniones de personas bastante cerradas de mollera, como diría mi abuela, que aún tienen muchas creencias sobre lo que debe significar ser mujer, pero también creo, que la falta de realidad de estas publicaciones facilita esas opiniones.

La verdad es que no sé por qué esa falta de interés en informarse bien sobre nuestra realidad, cuando la información y la documentación deberían ser el punto de partida de todo periodista, ¿no? Quizás solo se trate de que aún nos estamos acostumbrando a estos cambios sociales, estos cambios de rol, y lleve su tiempo…eso espero, al menos.

Lo que tengo claro es que tampoco ayuda el hecho de que, ya que nos empeñamos en copiar anglicismos, no nos ciñamos a su traducción y nos empeñemos en añadir definiciones extras o grandes titulares que son el fruto de una opinión o juicio y que, en lugar de aportar, crean confusión y dan pie a más creencias, juicios y desconocimiento.

Mira si no qué tiene que ver la traducción literal de Pank (Professional Aunt no kids): tías profesionales sin hijos, con definiciones como “mujeres con buenos sueldos que no tienen hijos pero sí sobrinos, y por eso hacen partícipes a los niños de sus hermanos de su estupendo nivel de vida” (Revista Glamour), o esta desafortunada frase, en mi opinión, del periódico El Mundo en un artículo en el que habla de las “NoMo”: “Cuando una mujer rellena un diario contando sus inquietudes, su día a día, sus planes de futuro y pinta un bebé al que después tacha, está claro que esa mujer no quiere ser madre. Esa mujer es una ‘NoMo’, ¿en serio? Entiendo que la autora, sí, es una mujer, ha tratado de describirnos usando un lenguaje digamos “poético”, pero estas florituras no siempre sirven para describir la realidad y en mi opinión, no es una opción muy acertada para dar a conocer objetivamente un grupo social. En este caso me parece que frivoliza la decisión de no tener un hijo que, para algunas es algo rápido y claro y para otras no tanto.

Pero, por favor, no me malinterpretes, no quiero dar la impresión de que todas las publicaciones tienen como objetivo claro el dar una mala imagen de nosotras, de hecho en muchas se trata de presentar la información de una manera lo más objetiva posible, pero claro, a veces la línea entre la opinión de quien escribe y la objetividad es muy delgada amiga mía, y vemos como, hasta en publicaciones de mujeres para mujeres, se cuelan opiniones generalistas como “ Es cierto que los hijos son una alegría inmensa, pero debemos respetar a aquellas mujeres que no quieran tenerlos y deseen continuar con su carrera profesional para conseguir aquellos ascensos que tanto tiempo llevan buscando” (Womenalia). Estoy de acuerdo que muchas mujeres eligen profesión por delante de maternidad, pero de nuevo es una información sesgada y demasiado tajante, que excluye cualquier otro tipo de motivo y da una imagen parcial de la realidad, ¿no crees? Decir esto es como decir que las mujeres que eligen ser madres no desean seguir con su carrera profesional, y eso, todas sabemos que no es cierto, aunque muchas veces esta elección implique precisamente ese resultado.

Quizás trato de hilar muy fino y ser muy puntillosa con lo que se dice, pero es que creo firmemente que lo que decimos tiene un impacto brutal en la vida, las palabras son creadoras, habrás oído mil veces, y esto, lejos de ser algo esotérico o hippy, es una realidad demostrada, y esto no lo digo yo, lo dicen personas tan conocidas como Mario Alonso Puig.

Así que, llego a la conclusión de que, si queremos que se nos vea de otra manera, y que se nos deje de juzgar,

quién escriba sobre nosotras y nuestra realidad, necesitaría en primer lugar informarse bien, molestándose en charlar con mujeres reales,

como hicieron los de El Confidencial porque así muchas de esas coletillas que se añaden a las definiciones desaparecerían bajo la abrumadora realidad que aporta el conocer quién hay detrás de esa definición, y, en segundo lugar

prestar mucha atención a lo que escriben para ser lo más objetivos posible y, si van a dar su opinión, porque están en su derecho, dejar bien claro que eso es lo que es, y no una información verídica basada en la realidad.

Entiendo que todo necesita un tiempo para cambiar, pero también soy de las que creen que para que sucedan cambios hay que hacer algo, y este blog es mi manera de aportar mi pequeño granito de arena a ese cambio, y como te he dicho desde el principio me encantaría que tú formaras parte de él y, por tanto, aportaras tu granito de arena a este cambio tan necesario. Ya sabes, yo sola no puedo, pero entre todas sí. Así que, me encantaría que comentaras, que me escribieras o que me siguieras en las redes para formar, entre todas, una comunidad real, capaz de hacer que se nos vea y se nos escuche 😉

¡Hasta la próxima, nos leemos por aquí y por las redes!

Un abrazo

Mujeres sin hijos

PANK, NoMo, Childfree, Childless… es muy probable que hayas leído estas palabras en algún sitio últimamente, pero puede ser que no sepas exactamente lo que significan y mucho menos que te sientas identificada con ellas. Pero tranquila, te voy a contar qué significan cada una de ellas no solo para que las conozcas mejor, sino sobre todo para que sepas si te representan de alguna manera. Todas hacen referencia a las mujeres que no somos madres, así que, si tú eres una mujer sin hijos, quédate aquí porque tengo mucho que contarte, de hecho, todo este blog lo he creado con el propósito y la ilusión de ofrecerte información útil y valiosa y para que puedas expresarte y compartir con otras mujeres como tú y como yo.

Mujeres sin hijos

by Pilar Herráez (Pocholate,la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

Bien, todos estos “palabros” como los llama una amiga mía, no son más que términos que hemos adoptado del inglés por esa tendencia tan “cool” que tenemos de copiar sin más las palabras sin traducirlas, en unos casos con acierto y en otros no tanto, ¿no crees?

Empecemos entonces. Las NoMo (No Mother, no madres en español) somos todas las mujeres que no tenemos hijos, bien porque así lo hemos decidido, bien porque hemos querido y no hemos podido, y aquí hay mucho de lo que hablar, pero de momento vamos a quedarnos con esta información que ya aclara muy bien a qué nos referimos, y otro día te cuento más cosas, ¿vale? Después tenemos el término “Childfree” (Libre de niños en español) traducción que, aunque es literal, lleva a muchas interpretaciones negativas y puede generar bastante controversia, como de hecho hace. Aquí también hay mucha tela que cortar, así que de nuevo te pido que te quedes sólo con lo siguiente: esta palabra define a las mujeres o parejas que no tenemos hijos por decisión propia, ya está, sobre controversias, ya hablaremos otro día. Y para las mujeres o parejas, que no tienen hijos porque no han podido tenerlos, a pesar de haber querido y haberlo intentado, existe el término Childless (traducido también sin hijos, pero con esa “peculiaridad” de no haber podido tenerlos). Pues vamos con el tercer término: PANK. Las PANK (Professional Aunt No Kids o tías profesionales sin hijos) somos todas las mujeres que no tenemos hijos, pero sí sobrinos o niños muy cercanos, quizás hijos de amigas, a los que tratamos y queremos como si fueran sobrinos. Como sociedad tenemos la necesidad de agrupar a las distintas personas que comparten modos de vida iguales y ponerles un nombre. Y esto es así no solo socialmente sino biológicamente hablando. Existe una especie de necesidad de que nuestras peculiaridades sean reconocidas y nombradas para sentir que pertenecemos a un grupo y desde ahí definir nuestra propia singularidad. Mira sino todos los términos que existen para definir grupos de personas con características comunes como los millenials, los ninis, etc

Hablando de mujeres el único grupo que hasta ahora ha sido escuchado y ha empezado a tomar mucha relevancia en los últimos años ha sido el de las madres.

Seguro que has visto montones de blogs, cuentas de Instagram y Facebook, e incluso foros, en los que las mujeres que tienen hijos hablan de sus gustos, de sus retos y problemas, asi cómo de lo maravilloso de su decisión. En muchos de estos blogs además comparten vivencias, consejos para educar y criar a sus hijos, y cuentan al mundo las distintas formas de vivir la maternidad. Es decir, hablan de su experiencia vital, de todas esas características que tienen en común y las unen. Además, los medios de comunicación han dado buena cuenta de ello, y por todos lados vemos anuncios dirigidos a ellas y sus circunstancias, a sus bebés y a las distintas necesidades que van teniendo según la etapa de su vida en la que estén.

Pero, el mundo ha cambiado y mucha amiga mía, y en España, como en el resto del mundo existe una nueva realidad: la del aumento de las mujeres que no tenemos hijos.

Un 25%, ¿te das cuenta de lo que es? y, sin embargo, ni se nos tiene en cuenta, o peor, muchas veces se nos juzga y critica, algo de lo que también hablaremos en este blog (digo hablaremos porque me gustaría que considerases este espacio un lugar donde poder expresarte) ni tan siquiera se habla con conocimiento de causa de quiénes somos realmente, y mucho menos de nuestros retos y necesidades.

Y ¿por qué es esto así? Uno de los motivos tiene que ver con las creencias de lo que significa ser mujer, tema que da también para mucho, pero que dejaré para otro día porque no quiero agobiarte. Pero hay otras razones que tienen que ver con la manera en la que se ha contado esta nueva realidad. Volviendo al 25% de mujeres que no seremos madres,

Pues muy sencillo amiga mía:

  • Primero porque los medios de comunicación, que son a través de los cuales nos llega la información, se han limitado a publicar la información tal cual se publicaba fuera, sin interesarse en averiguar qué se cuece en España al respecto, (al final te cuento uno que sí lo ha hecho, al menos sobre las PANK) ni se han interesado en conocer a mujeres reales que están dentro de esta definición.
  • Segundo, porque se han añadido definiciones “extra” que lejos de complementar las traducciones clarísimas de lo que significa ser Childfree, NoMo o PANK, las han distorsionado y alejado de la realidad.

Por eso, me parece importante que se nos conozca, que mostremos que somos mujeres reales, con vidas tan normales o no como cualquier mujer que sea madre, que nos somos ni unas solteronas amargadas que odiamos a los niños, ni unas ejecutivas adictas al trabajo que sólo se compran ropa y viajan, ni unas egoístas que no saben dar cariño.

Que las habrá, por supuesto, pero no creo que la amargura, las adicciones a las compras o la dificultad para dar cariño sean rasgos exclusivos de las mujeres que no tenemos hijos. Y, por favor, que quede claro que no todas las mujeres que no tenemos hijos estamos deprimidas, y las que han estado o lo estarán, pueden superarlo perfectamente y llevar una vida plena y con sentido.

Ojalá que las niñas de hoy no tengan que sentirse juzgadas mañana por su decisión de ser o no madre, ni tengan que justificar sus motivos para tomar esa decisión.

Bueno, pues hasta aquí el primer artículo del blog. Espero de corazón que te haya gustado y me encantaría que me dejaras un comentario con lo que te ha parecido o con cualquier idea que se te ocurra. También puedes seguirme en las redes (tienes los botones al pie de página o al principio, en la cabecera). Y si no quieres perderte nada, ¡suscríbete a la newsletter y recibirás los artículos en tu correo! Gracias de corazón, ¡un abrazo! y hasta la próxima

El medio de comunicación del que te hablaba es El Confidencial. María Zuil, la periodista que lo ha escrito, se tomó la molestia de quedar con varias mujeres que no somos madres, pero sí tías y pasar unas horas con cada una para saber de primera mano cómo vivimos esta experiencia. La verdad es que el artículo se aleja de los estereotipos que hasta ahora nos han contado. Te invito a leerlo aquí.

Foto de Eric Ward para Unsplash

Pin It on Pinterest