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Cómo usar tus valores para tomar una decisión

por | Dic 15, 2018 | Contigo misma | 0 Comentarios

Ya hemos visto qué son los valores, para qué sirven, y cómo descubrirlos. Si no lo leíste o escuchaste, te recomiendo que lo hagas antes de seguir adelante porque si no este ejercicio no te servirá, bueno, realmente es que no podrás hacerlo. Además, las suscriptoras tienen el ejercicio de cómo descubrir los valores guiado, si te interesa realmente formar parte de esta comunidad, suscríbete a la newsletter y te lo enviaré.

Después de aquellos audios, me pareció que dar un paso más con los valores sería muy útil, ya que nos pueden realmente ayudar, y pregunté en Instagram a las mujeres sin hijos que siguen este blog, si querían dar ese paso más y ¡el sí tuvo mayoría absoluta!

Así que, aquí te explico cómo dar ese paso más: cómo usar tus valores para tomar una decisión. Te puede servir cuando estés confusa o dubitativa o perdida porque tienes que tomar una decisión y estás hecha un mar de dudas. Bueno, pues sigue leyendo o dale al play.

Cómo usar tus valores para tomar una decisión

por Pilar Herráez (Pocholate, la Comunidad para Mujeres sin Hijos)

Partimos de la base de que ya sabes cuáles son tus valores, (si no los conoces te sugiero que primero leas o escuches este post) al menos unos cuantos, porque te recuerdo que descubrirlos todos puede ser un proceso de meses, no es algo que se tenga que encontrar en un día, ¿vale? pues con tu lista de valores delante de ti, ordénalos en función de su prioridad, es decir, el primero será aquel que sí o sí es fundamental, crucial para ti, aquel al que jamás renunciarías, y el último, el que menos importante es, teniendo en cuenta que todos son importantes para ti, pero quizás este, dependiendo de las circunstancias o el momento, podrías pasarlo por alto, ¿me explico?

Una vez que los tienes ordenados, puntúalos atendiendo a tu grado de satisfacción, es decir, a cómo de satisfecha estás con su cumplimiento en este momento, y le asignas un número del 1 al 10, siendo el 1 estoy cero patatero satisfecha y el 10, estoy la leche de satisfecha. Te pongo un ejemplo: imaginemos que tu valor principal es la amistad (sí, sigo con el ejemplo que puse en el anterior post) y lo coloco en el “number one”. Ahora reflexionas sobre si lo estas honrando, si estás siendo coherente con él, y te das cuenta de que hace 1 mes que no quedas con tus amigas…pues muy satisfecha no puedes estar, ¿no?, vale pues lo puntuarás quizás con un 3, un 2, un 1… depende, se entiende, ¿no?

Vale, pues ahora que los tienes así ordenados y puntuados, plantéate eso que quieres hacer, esa decisión que quieres tomar: cambiarte de país, cambiarte de trabajo, estudiar chino, casarte… ¡yo que sé!, lo que sea que quieres hacer y estás dudando. Ahora, con tus valores ordenaditos, tu puntuación sobre la medida en que los estás honrando, visualízate en esa situación, con esa decisión ya tomada, es decir, en otro país, en otro trabajo, hablando chino… y anota cómo te sentirías respecto a la coherencia con esos valores en ese momento. Después, haz lo contrario, imagina que no has hecho ese cambio, ¿cómo te sentirías?

Vamos a verlo con el ejemplo anterior: supongamos que tienes que tomar la decisión de marcharte a otro país, y teniendo en cuenta que la amistad es tu valor número 1, ¿cómo te sentirás cuando estés allí, ya con tu decisión ejecutada?, y lo puntúas ¿Y cómo te sentirás si no te has marchado? E igualmente, lo puntúas. Probablemente en este caso, como la amistad es tu valor estrella, la idea de estar tan lejos y no poder ver a tus amigas pesará mucho pero sigue haciendo lo mismo con el resto de valores de tu lista porque puede que el que esté en el puesto número 2 de importancia para ti, en este caso pese más, pero si son muchos los que tienen una puntuación baja, eso ya te dará muchas pistas de si tomar o no tomar esa decisión, ¿me he explicado?

Espero que sí, que todo esté claro y que este ejercicio realmente te sirva. Si tienes cualquier duda puedes dejármela en los comentarios, enviarme un correo o un mensaje a cualquiera de las redes, todas las formas de contactar conmigo las tienes aquí abajo. Me encantaría que me comentaras qué te ha parecido, si te ha servido… ¡lo que sea!, ¡ya sabes lo feliz que me hace saber que lo que comparto te gusta y te es útil! me anima a seguir creando contenido para ti. Además, te lo agradecería mucho, no sólo porque me da pistas de qué ofrecerte, sino porque me hace saber que ahí detrás sí que hay alguien y que poco a poco vamos formando esa comunidad de mujeres sin hijos que se escuchan, se comprenden y comparten.

Un abrazo muy fuerte, ¡hasta pronto!

Foto de Javier Allegue Barros para Unsplash

Pocholate

La comunidad para mujeres sin hijos

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¿Quieres preguntarme algo?

   hola@pocholate.com

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